Pese a que un informe emitido por el Ministerio de Salud de Nación advierte que Formosa es una de las provincias en reemergencia por el mal, las autoridades provinciales aseguran que la situación está controlada.
En ese sentido, el responsable de la Dirección de Vectores y Zoonosis, el Dr. Angel Tijera expresó a La Mañana que “la presencia del mal de Chagas en la provincia viene de hace años, el riesgo siempre está latente porque hace falta un cambio de hábitos y cultural muy grande, sin embargo en Formosa el índice es bajo”.
Según manifestó, las zonas rurales donde predomina un ambiente seco o semiárido son las más propicias para la cría del vector y en ese aspecto se encuentran trabajando permanentemente.
Es así que el Dr. Tijera diferenció que “no sólo en los ranchos sino también en las viviendas de material desarrolla su ciclo la vinchuca”. Por ello determinó vital evitar la acumulación de cajas, ropas y otros elementos, así como también se debe limpiar adecuadamente las viviendas, ventilarlas y en lo posible deben estar bien iluminadas.
Otra de las cuestiones que se debe evitar es hacer dormir a los animales dentro de la casa, ya sean perros, gatos, chanchos, cabras, así como no deben permitir que las gallinas empollen adentro de las habitaciones.
“Es necesario un cambio cultural y de hábitos de manera urgente, ya que si bien se realizan los trabajos de fumigación, la cuestión no está en sólo matar a la vinchuca, sino que las personas deben tener hábitos de higiene para no crear ambientes propicios para el vector”, dijo Tijera.
El mal de Chagas es una enfermedad que se conoce hace muchos años, que por momentos disminuye casi hasta desaparecer, pero después rebrota con fuerza y por diversas causas: el aumento de los índices de pobreza, las condiciones sanitarias generales o los cambios climáticos.
Afecta fundamentalmente a los sectores más empobrecidos de la sociedad y se la llama comúnmente “la enfermedad de los ranchos”, porque la vinchuca -un insecto que es el agente transmisor- se aloja en los rancheríos, en las viviendas precarias con techos de paja, paredes de adobe y pisos de tierra. Sin embargo, las viviendas si no están limpias, ventiladas e iluminadas pueden albergar al vector.
Según un informe del Ministerio de Salud de la Nación, la reemergencia en el tema chagas surge por un aumento de la infestación domiciliaria y una alta seroprevalencia en grupos vulnerables. De las 24 jurisdicciones argentinas, 10 son las que han notificado al menos un caso de Chagas agudo vectorial en el período analizado. Casi el 90% de los casos se notificaron en Santiago del Estero, Chaco y Formosa.
El escenario nacional actual de la enfermedad de Chagas presenta una “situación de alto riesgo para la transmisión vectorial” en las provincias de Chaco, Formosa, Santiago del Estero, San Juan, Mendoza y Córdoba. Así lo confirma el Boletín Integrado de Vigilancia que elabora la Secretaría de Promoción y Programas Sanitarios del Ministerio de Salud de la Nación. El reporte de septiembre advierte que esos distritos provinciales “presentan una reemergencia de la transmisión vectorial de Chagas debido a un aumento de la infestación domiciliaria y a una alta seroprevalencia en grupos vulnerables”.
Según el informe, en primer lugar, la situación en que se encuentran en relación con lo esperado los 86 eventos bajo vigilancia por ley nacional a través de la Vigilancia Clínica del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS). Estos datos incluyen todas las notificaciones al sistema de vigilancia, tanto los casos sospechosos como aquellos confirmados, los eventos en eliminación y aquellos que se notifican sin ninguna confirmación o estudio complementario.
Infestación
Según expresó ayer el Dr. Tijera a La Mañana, en la provincia el nivel de viviendas infestadas es menor al 5%. En otras localidades como ser Guadalcazar o Lamadrid es de cerca de 2,4%.
“En esa zona venimos trabajando hace dos años de manera permanente y los resultados son muy alentadores”, dijo.
También detalló que la franja etaria más vulnerable son los niños y por ese motivo se deben reforzar las tareas de erradicación del vector.
Para finalizar, adelantó que los trabajos de lucha contra el mal de Chagas se deben realizar durante años y que en Formosa en 3 ó 4 años se verán resultados satisfactorios si se continúa velando de esta manera.
Comentá la nota