Los gobernadores Valdés y Capitanich hablan todos los días, pero sus segundas líneas mantienen duros cruces y desconfianzas mutuas en medio de la cuarentena. El caso de los médicos contagiados.
Los gobernadores Valdés y Capitanich hablan todos los días, pero sus segundas líneas mantienen duros cruces y desconfianzas mutuas en medio de la cuarentena. El caso de los médicos contagiados.