La provincia es una de las jurisdicciones del país donde los recién nacidos pierden más años de vida, una estadística que ratifica la grave situación social que sigue presente pese a las políticas nacionales y provinciales para reducir notablemente la pobreza en el NEA.
Con ese objetivo recientemente la Nación aprobó el “Plan Operativo para la Reducción de la Mortalidad Materno Infantil, de la Mujer y de los Adolescentes”. El mismo buscará revertir las duras estadísticas del país.
“Las muertes de niños menores de 1 año de edad representan el 24,5% de los años de vida potenciales perdidos de la Argentina, con grandes variaciones interprovinciales”, relataron los funcionarios que presentaron el programa.
En ese sentido, en el Chaco se perdieron el 31% de los años potenciales de vida, muy por encima de la media nacional pero por debajo de provincias como San Luis, Catamarca y Formosa.
En tanto, a nivel regional Misiones es la provincia con menor pérdida de los años de vida, mientras que Corrientes está una posición mejor que Chaco, pero todas por encima del promedio nacional.
Mortalidad infantil
Para los funcionarios nacionales, “6 de cada 10 de muertes de recién nacidos pueden evitarse con un buen control del embarazo, una atención adecuada del parto y diagnóstico y tratamiento precoz. Más del 99% de los partos son institucionales, lo que significa que el mayor problema es la baja sobrevida en las neonatologías de los neonatos con bajo y muy bajo peso al nacer”.
La segunda causa de muerte infantil la constituyen las malformaciones congénitas, de ellas entre 50 y 60% corresponde a las cardiopatías congénitas. Las infecciones respiratorias ocupan el tercer lugar: cerca de 900 niños menores de 1 año fallecen anualmente por esta causa. Los menores de 4 meses concentran la mayor mortalidad, preferentemente durante los meses de invierno, cuando el sistema sanitario no logra responder ante el aumento de la demanda. Esto se observa cuando el pico estacional es más elevado y el déficit de recursos pronunciado.
Por su parte, la mortalidad domiciliaria ocurre con mayor frecuencia en el grupo post-neonatal, llegando al 20% en el área metropolitana. Intervienen varios factores, entre los cuales, la falta de visibilidad de los factores de riesgo por parte del equipo de salud, la falta de alarma de la gravedad del cuadro por parte de la población y las dificultades en el acceso a los servicios de salud son los más frecuentes.
Metas para 2011
Para el año que viene los funcionarios quieren reducir la tasa de mortalidad infantil en las provincias con peores indicadores a una tasa por debajo de los 10 por mil y la neonatal a 5,9 por 1000 y la postneonatal debería bajar a 4 por mil.
La mortalidad materna a una tasa de 3,3 por diez mil, la de muertes por aborto a 0,79 por diez mil, los fallecimientos por cáncer cérvico-uterino a 7 por cien mil mujeres, con una reducción de 119 muertes.
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