“Siempre hay inconvenientes. En una temporada es la paridad cambiaria, en otra son los precios internacionales bajos, o el mercado interno demanda poco o tenemos problemas sanitarios con Brasil o el valor del euro o el dólar no nos favorece; pero siempre pierde el socio menor de este negocio: el pequeño o mediano productor independiente. Y siempre gana el sector mejor posicionado, que son algunos empresarios o galpones de empaque, o los agrupados en CAFI”.
“CAFI dice que no es prioridad la transparencia comercial; -agregó luego Mendioroz- asusta que no haya transparencia, pero no es prioridad y después avanzamos en propuestas destinadas a eliminar las retenciones, a bajar la presión fiscal e impositiva, pero al no haber transparencia de esos beneficios, siempre terminan en manos del mismo sector: empresario y empacador, el más poderoso”.
“En la medida que no comprendamos este fenómeno y no lo defendamos seguiremos muy complicados. Hay que seguir trabajando en la transparencia, en el reconocimiento del costo de producción, que se entienda que los 29 centavos de dólar es lo que al chacarero le cuesta producir cada kilo de su fruta y a esto hay que sumarle la ganancia que hace que el chacarero no se funda, que pueda seguir produciendo, manteniendo su chacra”.
Para ello, hay que firmar los contratos, divulgar los costos de producción, trabajar seriamente desde la acción gremial, porque sino la mayoría de los productores primarios que son el eslabón más débil de la cadena terminan vendiendo sus chacras a los empresarios que dicen que se funden. Sin embargo cada día hay más inversión -y bienvenida sea ésta-, cada vez hay mejores empaques, más plantas frigoríficas y me parece muy bien que así, pero no a costa del pequeño productor, que no sea éste la variable de ajuste”.
“Está muy bien que haya rentabilidad en el negocio, que seamos más competitivos y que cada día tengamos más inversión, pero no está bien que cada vez haya menos productores independientes y empresarios más grandes que compran chacras. Reconozco que estemos con complicaciones en la rentabilidad macro del sector en esta temporada que pasó”.
“Si nosotros, como lo plantean los empresarios, avanzamos en los beneficios impositivos, en que se eliminen las retenciones, - ya bajaron 5 puntos y los productores no recibieron nada- en recuperar nuevamente los reembolsos por puertos patagónicos y todo lo que están pidiendo los empresarios, seguramente habrá mucho más ganancias en ese sector y vamos a seguir teniendo problemas con los pequeños y medianos productores: Los beneficios tienen que estar atados a la firma y el cumplimiento del contrato, al precio referencial y al costo de producción. Hay beneficios si hay contratos y precios referenciales y costos de producción, sino no hay beneficios”, reiteró el mandatario.
“También es cierto que los incentivos fiscales que puede ofrecer la provincia no alcanzan si no van de la mano de incentivos nacionales, ligados al impuesto al cheque o a los reembolsos por puertos patagónicos, y estamos dispuestos a acompañar en estos reclamos, pero siempre que los empresarios asuman el compromiso de cumplir con los contratos”.
“Conozco algunas liquidaciones que tienen aplicadas la retención al ciento por ciento del producto, como si hubiera sido la totalidad de la manzana que el productor entregó para exportación, cuando en realidad gran parte fue a descarte, a jugos, al mercado interno. Son liquidaciones que están dibujadas”.
“Esto es muy grave, porque tenemos que ser conscientes que si le va mal al chacarero, le va mal al que le provee los insumos, le va mal al comerciante, al rotisero, al almacenero, al que vende tractores y maquinarias, le va mal al Alto Valle”, finalizó Mendioroz”.

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