Un hombre de 50 años durante varios años mantuvo en cautiverio a su hija de 25, a la cual abusaba y producto de esa relación incestuosa tuvo hijos-nietos, según consta en un informe policial, luego de un procedimiento que efectuó la División Prevención y Lucha contra la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas.
El caso es similar al ocurrido en 2009 en la capital mendocina, donde se conoció el caso del Monstruo de Mendoza, Armando Lucero quien tuvo siete hijos nieto con su hija, tras 20 años de cautiverio. Y también al del Monstruo de Amstetten, Austria, Josef Fritzl que mató a uno de los siete hijos que tuvo con su hija tras tenerla cautiva 24 años.
La tarea de investigación tuvo su fruto al constatar la veracidad del alerta, al observar que en la citada vivienda se encontraría la damnificada y un taller mecánico frecuentado por el sospechoso. Establecieron que la mujer convivía con sus cuatro hijos de 11, 8, 6 y 2 en una precaria morada junto al padre, presumiblemente el hombre no permitía la salida de la víctima, encargándose los niños de realizar compras diarias y algunos quehaceres hogareños. En base a consultas los agentes sanitarios, comentaron que en varias oportunidades acudieron al domicilio donde notaban a la chica en una actitud temerosa a la vez que el acusado procuraba agilizar las charlas educativas y de contralor con intenciones de evadirlos, aclarando que siempre estaba presente cuando ellos asistían. Según las diligencias, se descubrió que tres de los menores fueron inscriptos en el Registro Civil el año pasado solo por su madre "soltera".
Luego de las tareas de inteligencias realizadas que confirmaban cada vez más lo denunciado, solicitaron la respectiva orden de allanamiento al Juzgado de Instrucción Formal 6° Nominación a cargo de Alvarado Solá, quien dispuso la irrupción del domicilio. La unidad especial junto al personal del Servicio de Asistencia a la Víctima, la citada unidad especial, cumplimentó la orden exitosamente, rescataron a la joven y demoraron al padre de la misma.
Actuación del SAVIC
Observaron que la vivienda contaba con un solo ambiente utilizado como dormitorio y cocina, dos camas de una plaza y otra de dos plazas donde pernotarían todos los residentes, mientras que en el taller lo hacía el acusado con otros dos hijos. Los efectivos del SAVIC, establecieron que aparentemente existen indicios de abuso sexual por parte del padre y que producto del incesto nacieron los menores.
Comentá la nota