El equipo de Omar De Felippe enfrenta a Defensores de Batán, en su último amistoso en la ciudad de Mar del Plata. Serán tres partidos, en el estadio de River, a partir de las 9
Pero antes de dejar la Ciudad Feliz, el conjunto de Omar De Felippe disputará su último partido amistoso a partir de las 9, cuando enfrente al conjunto local Defensores de Batán (Torneo Argentino C) en el estadio de River. Se disputarán tres partidos. Luego vendrá el último almuerzo en el Hotel 13 de Julio y el regreso a Quilmes.
En el primer encuentro jugado el miércoles ante Unión de Mar del Plata, Quilmes se impuso por 2 a 0 con goles de Fernando Telechea y de Martín Cauteruccio. Pero lo más importante fue que el Cervecero pudo plasmar en la cancha una marcada diferencia de categoría con el rival, teniendo momentos de muy buen fútbol. Algo poco habitual en esta clase de partidos, más cuando se trataba del primer encuentro tras una pretemporada intensa como la que se viene realizando en Mar del Plata.
Por eso, más allá de la confirmación de Omar De Felippe con respecto a los titulares y suplentes, lo trascendente pasará porque el equipo siga teniendo rodaje y los jugadores vayan ganando confianza de cara al exigente torneo que les espera, donde estará en juego la permanencia en la categoría.
El último doble turno
La pretemporada tuvo ayer un último capítulo de rigurosidad y se cumplió con el trabajo tal como estaba previsto. A pesar de la intensidad que calificó, sin dudas, a esta tarea que se viene realizando desde el lunes 7, hasta el momento no hubo complicaciones musculares y los 36 jugadores que integraron la delegación pudieron aprovecharla.
Por la mañana hubo tres actividades: un ejercicio de fuerza general en el gimnasio del hotel; una tarea táctica en el campo de juego de River y un trabajo aeróbico para concluir el entrenamiento.
La labor con pesas forma parte de la prevención de lesiones que el preparador físico Fernando Gómez cree conveniente realizar antes de cada una de los entrenamientos que se realiza. En el campo de juego se hicieron movimientos de sincronización ofensiva, los jugadores se separaron por puesto y la pelota salía desde un sector defensivo para terminar, tras la participación de varios jugadores, en el otro arco. En la definición participaban cuatro atacantes y solo dos defensores.
Mientras que por la tarde, también en River, hubo actividad recreativa, con un picado "todos contra todos", para distender el clima antes de que finalmente caiga el telón de una nueva pretemporada marplatense.

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