Certezas confirmadas, algunas sorpresas, vencedores y vencidos

Como en las carreras de posta, los dos están corriendo apareados. Walter, en los últimos días, aflojando el paso que desde hace cuatro años mantuvo con diferentes ritmos y con distintos grados de entusiasmo.
Como en las carreras de posta, los dos están corriendo apareados. Walter, en los últimos días, aflojando el paso que desde hace cuatro años mantuvo con diferentes ritmos y con distintos grados de entusiasmo. Eduardo, con renovados bríos, toma el testimonio en su mano y comienza a adelantarse acelerando hacia el 10 de diciembre, cuando quede otra vez solo al frente del Poder Ejecutivo Provincial. Sin sorpresas, con enorme algarabía, el peronismo cumplió su objetivo: arrasar. Fue el octubre de 2009, cuando el gobernador Barrionuevo, embargado por la alegría de la victoria en las elecciones intermedias y en un exceso de júbilo, anunció que en el 2011 le devolvería la banda y el bastón de mando a su amigo. Las palabras lanzadas al aire en la vereda del PJ, tuvieron la fuerza de una profecía que anteanoche quedó cumplida efectivamente. Desde entonces pasaron tantas cosas en el país que ni el más aventurado de aquellos entusiastas militantes hubiera podido imaginar, pero por sobre todas ellas, el PJ de Jujuy no se apartó de la tradición de victorias. La oposición ayudó mucho: nunca convenció a la gente de tener una real vocación de poder ni una férrea voluntad de desalojar al peronismo de los lugares de mando. En síntesis, el oficialismo tuvo a su favor su propia gestión y un espacio vacío donde debió haber estado la oposición que no tuvo problemas en llenar con su energía.

Eduardo Fellner dio ayer una definición de su gobernación: “no hay tiempo que perder, hay que ponerse a trabajar inmediatamente para resolver la enorme tarea pendiente en Jujuy”. En otras palabras, el gobernador electo reconoce tanto todo lo que se pudo hacer como la gran cantidad de temas que esperan respuesta. Una brillante, sobria y medida autocrítica con la que se obliga a sí mismo y encorseta a todo el PJ. Falta mucho, pero falta menos, y por eso, se advierte ya que la nueva gestión no perderá tiempo y hasta que se iniciará antes del 10 de diciembre, o bien, ya se inició. Fellner seguramente, se tomará el tiempo necesario para ir llenando los casilleros de su nuevo gabinete, donde según se anticipa, serán pocos los hombres que acompañaron a Walter y que seguirán con él, y que definitivamente pasen el cedazo de un riguroso control de gestión. En estos cambios, también se verá la marca registrada de un nuevo estilo para los nuevos tiempos que EAF transitará. Con la oposición demolida, de pie sobre una enorme base de sustentación, el nuevo mandatario es consciente de que si a la hegemonía concedida la rodea de tolerancia y actitudes de convivencia -virtudes que ya demostró conduciendo la Cámara Baja- quedará a un paso de ocupar las páginas más sobresalientes de la historia política local.

A los radicales los desafía el futuro. Zafando de la performance nacional de Udeso, han esquivado el descenso, salvaron la ropa, y conservaron bancas y presencias en la vida pública de Jujuy. Marcelo Aramayo, en Purmamarca, el eterno Félix “Diaguita” Pérez en Tilcara y una buena elección en Capital, (como para que Pedro Segura y su equipo tomen nota), le regalaron a la Udeso tres sonrisas y el argumento para tapar la angustia de su situación general. Lo que queda ahora es mirar si se terminarán creyendo su discurso de que sobrevivir contra la corriente es una victoria y conformándose nuevamente con sólo eso, o si finalmente se darán a la tarea de reconstrucción del centenario partido, aprovechando para abrir sus puertas, renovarse, e iniciar la lenta trepada que lo devuelva a los lugares expectables de otras épocas. Necesitarán de un excedente de grandeza nunca visto antes, pero en ello le va la vida, y sus estrategas son claramente conscientes de eso. Naturalmente, además de los diagnósticos, será imprescindible la voluntad política para encontrar los remedios. El armado de fuertes personalismos -Cristina, Fellner, Jenefes, Rivarola, Barrionuevo- que tantos buenos resultados le brinda al peronismo, en la UCR -Alfonsín, Morales, Jorge, Fiad,- parece producir un efecto contrario: no logran encarnarse en la gente como líderes populares, si no que parecen interpretarse como intereses personales antepuestos al interés del partido. Es cierto, salvaron la ropa, que hoy tiene el sabor de una epopeya. Pero enfrentan ahora a un partido y un gobierno con una concentración de poder que baja desde la Nación hasta la más humilde de las comisiones municipales, y que quizá en adelante, no le deje más resquicios para sobrevivir.

Datos para anotar

Dato 1: hubo muchos cortes de boletas. Aunque nunca hubieran alcanzado para modificar los resultados finales, en el período post elección son sesudamente desmenuzados por los analistas y operadores políticos. Es el momento de distinguir cuáles fueron los cortes del ciudadano común para mostrar disconformidades y adhesiones, y cuáles fueron los cortes armados en las trastiendas. Y entre éstos, cuáles fueron de “buena leche” y cuáles los otros.

Dato 2: dos principales protagonistas del acto del domingo tuvieron sendos gestos que no pueden pasar desapercibidos. Eduardo Fellner, en el fragor del triunfo, tuvo un instante para agradecer a todas las agrupaciones sociales que conviven en Jujuy, por la movilización y el apoyo a la jornada electoral. Días atrás les había advertido a las mismas agrupaciones que en el futuro las reglas de juego las fijará el Gobierno con absoluta autoridad. La misma actitud tuvo en la conferencia de prensa de Udeso Raúl “Chuli” Jorge: puso en el centro de sus agradecimientos a las agrupaciones sociales por la movilización que protagonizaron. Mientras esto decía, transcurrieron unos segundos -nada más que unos segundos- de espeso silencio, un fuerte desconcierto subrayado con una mueca hosca de Gerardo Morales. Estos reconocimientos no son otra cosa que el sinceramiento de admitir que las agrupaciones sociales hace tiempo, han superado la capacidad de movilización, convocatoria y hasta de realizaciones de los partidos políticos, que saben que con esas fuerzas no hay otra alternativa que una convivencia racional.

Dato 3: Las colectoras cumplieron su cometido. Tomando las principales ciudades del interior, se ve con claridad que la suerte de poder compartir la boleta del éxito traccionada por Cristina/Fellner, más la fuerza del aparato y las gestiones del oficialismo coronaron con triunfos sus esfuerzos: Perico, Monterrico, La Mendieta (donde Lorenzo Guerra es imbatible), La Esperanza (donde el “Churo” Bautista batió otro récord con el 57 % de los votos), Santa Clara, Fraile Pintado, Libertador, El Talar, Palpalá, Palma Sola y Calilegua. Pero se debe mencionar que el Partido de la Victoria, recuperó para el peronismo a La Quiaca con el claro triunfo de Dante Velázquez que venció a dos aparatos: el del oficialismo municipal y al del mismísimo Frente para la Victoria. Otro tanto ocurrió en Humahuaca, donde Roberto Lamas ganó, lo mismo que en Abra Pampa, con la victoria de José Liquín. Otra sorpresa del Partido de la Victoria la constituye el nuevo intendente de El Carmen, Adrián Mendieta que terminó con una gestión oficialista altamente respaldada. Se debe hacer notar lo del Partido Renovador de Yuto, emprendimiento municipal, que alcanzó el 65 % de los votos para hacer intendente a Rubén Valdiviezo, y finalmente, Caimancito, donde Pedro Torres, del PDV será el nuevo jefe de la ciudad. Nuevamente se debe anotar un punto a la estrategia de la “mesa de los cinco”, que aunque llegó con lo justo al 23-O, resolvió en su momento evitar las internas y usar las colectoras: evitó la sangría y aseguró los triunfos del PJ.

El Frente Primero Jujuy debería enfrentará un tiempo de discusión interna y de convulsiones. El enorme negocio de esta elección fue para la familia Moisés: Carolina, subió un escalón en la consideración popular, engordó su curriculum con una candidatura a gobernadora que arrebató en un momento que ningún dirigente del sector tenía ánimos de mostrarse, y seguirá dos años más como diputada provincial. Julio, su padre, recuperó la intendencia de su San Pedro natal, donde entrevió rápidamente que el oficialismo de Fado y Carlos Zamar ofrecía talones de Aquiles por los cuatro costados. En esos resquicios colocó todas las bombas de tiempo que su larga experiencia política le permiten manejar y esperó el día “D” caminando su campaña casa por casa. Y la ciudad que lo expulsó de su despacho ahora se lo devolvió, confiando quizá que en la madurez de su vida como dirigente, esta vez sepa conducirla con la serenidad y el equilibrio que tantas veces le negó. Pero Primero Jujuy perdió La Quiaca, quizá porque sólo se acordaron de su buen intendente Daniel Suárez para pedirle cosas y muy poco para fortalecerlo. Perderá bancas en la Legislatura, donde Carlos Daniel Snopek, desentendido de la campaña obtiene sin embargo un premio personal (y familiar): su hijo Alejandro obtiene la primera banca. La segunda será para Agustín Perassi, y es lo mejor que le puede ocurrir al FPJ, si es que “el Gringo” consiente seguir siendo como hasta ahora, la única voz clara y coherente, y la única cara visible de un pretendido espacio de oposición que le colgó sobre su espalda el peso total de la responsabilidad política y parlamentaria.

Obtendrían una tercera banca que ojalá sea efectivamente usada para representar a sus mandantes con decoro.

Lo de los socialistas fue heroico: cosecharon para Hermes Binner más de 25 mil votos jujeños y alcanzan los 10 mil para sus candidatos locales. Desde estar históricamente por debajo del 1 por ciento en la consideración popular, hoy son la cuarta fuerza política de Jujuy y tal vez la que tiene mejores posibilidades de crecimiento. Su líder nacional será el jefe de la oposición, y sus conductores en Jujuy han quedado instalados en la gente como modelos de una resistencia plena de principios y de objetivos que están más allá de una elección, como que han sobrevivido desde la época de Alicia Moreau de Justo y Alfredo Palacios, y Justiniano Chocovar, Pedro Colche y Antonio Barraza en Jujuy, con inalteradas calidades. Ramiro Tizón es el referente a sostener. El aporte de Federico Medrano y su gente fue importante. Y la nueva presencia de Florencia Pedraza, y de un grupo de candidatos y dirigentes en todo el interior, dejaron conformado un equipo que está para más. Si persisten en confiar en sí mismos, realimentar su autoestima, y estar más cerca de la gente, es una fuerza que hoy no tiene techo que limite su expansión.

Hubo vencedores y vencidos. Y otros a los que la voluntad popular les dio la espalda de tal forma que parece haberles puesto una lápida a sus aspiraciones políticas. Recordaba repasando sus nombres, esa película ya clásica (“El sexto sentido”) en la que un niño (Haley Osment), que tiene ese sexto sentido, le dice a su psicólogo (Bruce Willys): -“Veo gente muerta” - “¿En tus sueños?” -“No” - “¿En sus tumbas?” - “No. Caminando, como cualquiera de nosotros...pero ellos no se ven entre sí. Ellos sólo ven lo que quieren ver”. Pero claro, cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia.

Comentá la nota