Según lo confirmó ayer el secretario de Trabajo, Eduardo Costello, a Nuevo Diario, Cerámica Andina envió los telegramas de despido a los trabajadores (hecho ocurrido el martes pasado), sin haber concluido el procedimiento de crisis que había elevado hace un mes a la dependencia.
Al ser consultado por los acuerdos con el Sindicato de Ceramistas, Costello aseguró que si bien el secretario general de la entidad gremial, Luis Geréz, le habló de un supuesto convenio, hasta ayer no había llevado los papeles que formalizaban este acuerdo entre las partes.
"Los muchachos están rechazando el telegrama de despido", sostuvo Geréz al ser consultado por este medio al ratificar que (como se había dicho antes), existe una posibilidad de acuerdo entre la empresa, el Sindicato y los operarios. Explicó que existe una "planificación" de la empresa de retomar las actividades en los próximos 30 ó 40 días, cuando se retomaría el personal. Y es que por ahora no hay luz, gas, y no funcionan algunas máquinas.
"El procedimiento aún no está concluido", sostuvo el funcionario al sostener que sólo se realizó una audiencia en la cual los trabajadores rechazaron el procedimiento abierto por la empresa. Esta es una herramienta de la que se valen las entidades empresariales para poder pagar una indemnización menor al 100 % exigido por Ley.
Ante la decisión que tomó la empresa, Costello sostuvo que los despidos se establecieron "fuera del procedimiento de crisis", por lo cual las indemnizaciones deben ser del 100 %. Mientras, el trabajador que estaba cuestionando los "acuerdos" entre la empresa y el Sindicato, Marcelo Guaimás, decidió dar un paso al costado tras la asamblea del martes de la cual lo sacaron "por la fuerza".
Además, sostuvo, "me dijeron que si seguía con esto iba a tener problemas". Geréz negó tal situación, al momento que sostuvo que en asamblea sólo dijo que no sabía qué hacían aquellos que lo criticaban cuando hacían luego lo que no había sido decidido en asamblea. Indicó que la empresa "siempre fue denunciada" ante Trabajo por distintos incumplimientos.
Mientras, Cerámica Andina es una empresa beneficiada con exenciones impositivas (a cooperadora asistencial y sellos), además de ser una empresa que recibió cerca de 7.5 millones de pesos desde los gobiernos de Juan Carlos Romero y Juan Manuel Urtubey, situación por la cual se supone, se debían cumplir algunos compromisos laborales con los trabajadores.



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