En una Asamblea Universitaria, donde primó la cordura, más allá de las fuertes medidas de seguridad implementadas adentro y afuera del Centro Cultural Virla, lo consejeros emitieron sus votos y favorecieron a la fórmula Cerisola-Bardón con 89 sufragios, contra 64 de sus oponentes Rossi de Hernández-Holgado.
En el tablero institucional, la última jugada democrática deparó angustias, tensiones, expectativas y sorpresas, pero, finalmente, en premio fue para Juan Alberto Cerisola, quien, en la fase culmine del acto eleccionario académico, logró acaparar los votos suficientes para ser reelecto rector de la Universidad Nacional de Tucumán. Su reelección al frente de la misma está escrita. El período de administración 2010-2014 ya tiene a su principal gestor y conductor de los destinos del conocimiento. El futuro ded la UNT está otra vez en manos de su actual conductor.
Los favorecidos por la preferencia y la conciencia de la mayoría de los consejeros universitarios, Cerisola y su compañera de fórmula, Alicia Bardón, lograron imponerse en los comicios realizados por el máximo órgano de Gobierno de la Casa de Altos Estudios (la Asamblea Universitaria) por 89 votos a favor contra los 64 que obtuvo el binomio, y acérrimo enemigo del oficialismo, compuesto por María Rossi de Hernández y Pablo Holgado.
Un poco más de cuatro horas insumió el acto normativo que se desarrolló en las instalaciones del Centro Cultural Eugenio Flavio Virla. A las 9.30 dio inicio el cónclave con la presencia de 155 Consejeros (sólo uno se ausentó). Lo primero que se resolvió fue la designación del presidente del cuerpo y sus secretarias. Tal nominaciones recayeron respectivamente en las figuras de José Luis Vásquez (Decano de la Facultad de Derecho), Judith Casali de Babot (Decana Filosofía y Letras) y Adela Estofán de Terraf (Decana de Psicología).
Acto seguido, se prosiguió al tratamiento del primer tema en cuestión: La aceptación de la renuncia indeclinable de Rossi de Hernández al cargo de vicerrectora, luego del escándalo por la supuesta compra de votos que involucró al Secretario de Bienestar Universitario, Ramiro Moreno (apartado del cargo hasta tanto el caso se resuelva judicialmente). La Asamblea en pleno aceptó tal dimisión.
Dinero... y polémica
Posteriormente, y en uno de los momentos de mayor tensión, la palabra fue cedida a Juan Mussi (Consejero estudiantil de la Facultad de Derecho) quien arremetió con la polémica en cuanto al uso de los fondos provenientes de las regalías mineras, al señalar que esta metodología "daña la autonomía universitaria por tratarse de injerencias económicas que provienen de la ilegalidad y de un ilícito constituido por el lavado de dinero" por lo que solicitó el llamado a nuevas elecciones por considerar que la Asamblea carecía de legitimidad y representatividad. Este planteo fue rechazado por la mayoría de los presentes, pues no se encontraba dentro del orden del día de los temas a tratar. Lo que significó el enojo y el fastidio de Mussi, quien, a viva voz, se retiró del recinto desplegando una pancarta, donde aludía al rechazo de los fondos en cuestión.
Después de declaraciones cruzadas sobre la forma de emitir el voto (para el cerisolismo debería haber sido nominal, mientras que para el rossimo, secreto), esta última alternativa prevaleció por estipular que se ajusta al contexto normativo que fija el reglamento y porque se le otorgaba a cada uno de los electores una mayor libertad, sin estar sujetos a controles, extorsiones y presiones, según lo expresado por los propios asambleístas.
A continuación, el sufragio dio inicio. Por orden alfabético (en cuanto a las facultades), sus representantes depositaron su voto en la urna ubicada en el estrado principal. Luego de dos horas, el momento esperado por todos, el recuento de cada una de las voluntades.
Situación que se vivió con extrema tensión e incertidumbre. El voto a voto despertó todo tipo de suspicacias, dado el resultado provisorio que se estaba consolidando. En un momento, la diferencia a favor de Rossi de Hernández fue de 12 sufragios. Sin embargo, desde ese preciso instante, el caudal de votos que florecieron para el cerisolismo fue abrumador, revirtiendo la tendencia de una manera irreversible.
Cuando la fórmula oficial obtuvo el voto 78 (la mitad más uno de los votantes presentes para obtener la victoria) la expectativa contenida explotó en un grito de júbilo y emoción. Todo estaba dicho. La UNT iniciaba un nuevo rumbo en su vida académica e institucional.
Intereses externos
A las 13.30 se proclamó triunfadora a la dupla Cerisola-Bardón, por lo que una delegación fue a buscar al flamante reelecto rector para que dirija unas palabras al auditorio.
"Se ha fortalecido plenamente a la democracia universitaria. Vamos a trabajar para los que nos han votado y para quienes no nos han votado. Esta ha sido una elección muy difícil. Ha habido demasiados intereses externos en la universidad trabajando en esta elección", fueron las primeras declaraciones de Cerisola frente a la Asamblea.
Su exposición discursiva no pudo socavar la compleja situación que vive en estos tiempos la Universidad, con cuestiones que rayan con la corrupción, por lo cual hizo velada alusión a tal contexto: "En medio de todo lo que se ha estado viviendo, y que quizás se siga viviendo, todas estas cosas extrañas no son la Universidad. La Universidad está viva, latente, trabajando, dando clases, investigando, está haciendo extensión, generando conocimiento todos los días, creando tecnología y la esta transfiriendo al servicio del pueblo".
Por su parte, Alicia Bardón destacó que "los universitarios hemos demostrado que estamos apegados al sistema democrático independiente de los escollos. Hemos dado una muestra que somos capaces de enfrentar amenazas que pongan en riesgo a nuestro sistema institucional. Debemos trabajar para que nuestra universidad brille, transfiera a la región el potencial de conocimiento que es capaz de generar".

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