Cercado como nunca, Rajoy cuestionó las manifestaciones

Cercado como nunca, Rajoy cuestionó las manifestaciones
"La inmensa mayoría de los 47 millones de españoles no se manifiesta", dijo; en una entrevista, puso en duda que la economía del país necesite un rescate total

Por Adrián Sack |

MADRID.- El cerco sobre Mariano Rajoy se cerró ayer como nunca antes en los nueve meses que lleva de una turbulenta gestión.

Atacado por la presión de los mercados que le exigen un "rescate total" a España, amenazado por la convocatoria a un referéndum para la autodeterminación de Cataluña y abucheado por una multitud que en esta ciudad exigió su renuncia por segundo día consecutivo, el presidente del gobierno español, de viaje en Nueva York, apenas atinó a defender el rumbo de su política de ajuste y a menospreciar las crecientes movilizaciones en su contra. "La inmensa mayoría de los 47 millones de españoles no se manifiesta ni sale en los diarios", afirmó.

Sin embargo, el golpe que más dolió en el Palacio de la Moncloa se sintió en la bolsa madrileña, donde el selectivo Íbex se desplomó un 3,92%, mientras que el riesgo país se disparó más de 40 puntos básicos, para consolidarse en la zona de riesgo con 461 unidades.

No se trató sólo del enésimo día negro en los mercados: esta sensible fuga de confianza se produjo el mismo día en que Rajoy dudó sobre la posibilidad de que la economía de España deba ser intervenida formalmente por Bruselas, y pocas horas después de que Alemania, Finlandia y Holanda se resistieran a asumir las pérdidas derivadas del ya anunciado rescate a la banca española.

"En estos momentos, no sé decirles [si España será rescatada]", dudó Rajoy, en una entrevista publicada ayer por The Wall Street Journal.

En ese mismo artículo, el mandatario volvió a admitir que su país acudirá al salvataje "en un 100%" de la Unión Europea (UE) si los intereses de la deuda "se mantienen elevados durante mucho tiempo". Esta afirmación, junto con el reconocimiento por parte del Banco de España, de que la actividad económica "siguió cayendo a un ritmo significativo", no hicieron más que empujar por encima del 6% el tipo de interés de la deuda española a 10 años.

Al cimbronazo económico y financiero y a las protestas contra Rajoy que coparon anteayer el centro de Madrid, ayer se les sumó la bofetada asestada por el presidente de la región de Cataluña. En polémicas declaraciones, Artur Mas confirmó, por primera vez, que habrá un referéndum para que los catalanes puedan votar si desean o no independizarse de España.

Mas afirmó que ese plebiscito fundamental para el futuro de la región y del resto de España se realizará "en la próxima Legislatura [mandato]" del gobierno catalán que saldrá elegido en los comicios del próximo 25 de noviembre, a los que el experimentado político de Convergencia y Unión (CiU) prometió presentarse por última vez. "Después de esa fecha, lo lógico será que se sienten todos a definir en qué condiciones se puede hacer esa consulta", dijo.

No obstante, Mas dejó en claro que el plebiscito se realizará independientemente de la voluntad de Madrid. "Si se puede hacer por la vía del referéndum -es decir, conforme a la ley española- sería mejor. Aunque si el gobierno [de Rajoy] nos da la espalda, pues hay que hacerlo igualmente", dijo.

Rajoy contestó ayer al desafío de Mas con ácidas críticas, aunque sin nombrarlo en forma directa.

"Debemos cuidarnos de los intereses de vuelo corto que hay en España. Por eso, mi mayor reconocimiento es para la mayoría de los españoles que no se manifiesta, que no sale en las portadas de la prensa y que no abre los noticieros", afirmó, en una alusión que fue interpretada por la mayoría de los analistas locales como un mensaje contra el independentismo catalán y contra los miles de manifestantes que anteayer protestaron contra el gobierno en Madrid..

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