“Cerca del 80% de los ‘cuidacoches’ y ‘limpiavidrios’ no son de Mar del Plata”

“Cerca del 80% de los ‘cuidacoches’ y ‘limpiavidrios’ no son de Mar del Plata”
Así lo advirtió el titular de Inspección General, que dijo que semanalmente se labran casi 40 infracciones. Aseguró que ya comenzaron los controles debido a que ambas actividades se multiplican en verano
En múltiples espacios de Mar del Plata, la vía pública deja de ser realmente pública durante el verano. La presencia de “trapitos” se multiplica cada temporada y muchas veces se le impone una tarifa al estacionamiento que debería ser gratuito. Desde el área de Inspección General indicaron que cerca del 80% de los “cuidacoches” y “limpiavidrios” que desempeñan ambas actividades durante el período estival, no son de Mar del Plata sino que, en general, procederían de Buenos Aires.

La tarea de los llamados ‘limpiavidrios’ se encuentra prohibida a través de la ordenanza 15.213. Así, semanalmente se labran entre 30 y 40 infracciones, y se secuestran los elementos que se utilizan para desempeñar esa actividad.

En el caso de los “cuidacoches”, no existe una normativa que regule a quienes desempeñan esta tarea. Sin embargo, desde Inspección General -junto a efectivos de la Policía Departamental- controlan que no se incurra en el delito de “extorsión” o de cobrar una tarea fija para estacionar el vehículo.

En diálogo con El Atlántico, el director de Inspección General, Eduardo Bruzzeta, informó que “ya se comenzó a recorrer la costa, desde el Puerto hasta el Asilo Unzué, para controlar que en las esquinas no haya ‘limpiavidrios’”.

En esa misma línea, el funcionario indicó que “semanalmente se labran casi 40 infracciones en ese sentido” pero advirtió que “en verano esa misma cantidad de actas se labra todos los días”.

Durante la temporada, fundamentalmente a partir de enero, la presencia de “limpiavidrios” y “trapitos” se multiplica en las calles de Mar del Plata.

“De acuerdo a nuestras estimaciones, el 20% de las personas que desarrollan esas actividades son de Mar del Plata, pero el 80% no son de la ciudad, sino del Gran Buenos Aires, fundamentalmente”, precisó Bruzzeta.

“Los que son de Mar del Plata -continuó- son caras conocidas. Se los infracciona pero sabemos que son inofensivos. El otro 80% son de otras ciudades y no sabemos quienes son”.

El funcionario aseguró que se trata de “un fenómeno social” que “lamentablemente tiende a crecer cada temporada” y advirtió que -en el caso de los “trapitos”- “no existe una ordenanza que regule o mejor dicho prohíba la actividad”.

No obstante, Bruzzeta reconoció que en algunas oportunidades se generan situaciones de “extorsión”. Por este delito, la Policía Departamental puede efectuar detenciones.

Respecto de aquellos que “tarifan” las calles imponiéndole un costo al estacionamiento, el titular de Inspección General admitió que “es difícil de detectar”, debido a que “nadie va a reconocer que cobra por esta actividad”.

Sin embargo, la posibilidad de efectuar quejas formales existe. Se debe presentar acompañada por un video o grabación que respalde la denuncia y en la que se detecte la extorsión para que la Policía proceda según el caso, debido a que el Municipio sólo triene atributos para ejercer control.

La situación entre “limpiavidrios” y “trapitos” difiere considerablemente. Respecto de la primera, existe una normativa que prohíbe la actividad. “Se realiza un trabajo constante. Se recorren las esquinas, se labra la infracción correspondiente, se secuestran los elementos utilizados y se identifica a cada una de las personas que realizan esta tarea. Y en caso de no poder identificarlos, la Policía los demora hasta confirmar su identidad”, detalló Bruzzeta.

No obstante, la problemática radica en que tras la infracción, prácticamente ninguna de las personas sancionadas se presenta a la citación. “Sabemos que no lo vamos a erradicar, porque no podemos poner un inspector en cada esquina con un efectivo policial, pero sí podemos salir a controlar y a comunicarle a estas personas que está prohibida la actividad que realizan”, agregó.

En ese mismo sentido, el funcionario reconoció que existen puntos “clave”, donde habitualmente se registra esta actividad. Al respecto mencionó, entre otras, las esquinas de Édison y Juan B. Justo, Buenos Aires y Moreno, Moreno y Corrientes y frente a las puertas del Hotel Costa Galana.

De cara al verano, Bruzzeta adelantó que se profundizarán los controles sobre la vía pública para impedir que se “tarifen” las calles, debido a que “la situación genera malestar tanto entre los marplatenses como entre los turistas”.

“Se pasa seis o siete veces por cada esquina para minimizar la acción y evitar que se produzca cualquier tipo de molestia con los automovilistas que circulan por la ciudad”, completó.

Comentá la nota