Por el cepo, sólo se venden las viviendas de menor valor

Son departamentos de hasta dos ambientes y casas de barrio en la zona periférica de la provincia que no superan los $ 450.000. El resto casi no se mueve, aunque el mercado se va pesificando.
A diez meses de comenzado el cepo cambiario, la venta de propiedades sólo muestra signos vitales en propiedades de hasta $ 450.000. Luego de ese monto, las ventas están casi frizadas.

En parte, porque los valores están anclados a un dólar "medio" de $ 5,30. Es que el valor en pesos de la moneda norteamericana puede variar y depende de la antigüedad del inmueble, de su ubicación y de la demanda que posee la propiedad hasta la capacidad de venta que tenga el propietario.

Sin embargo, desde las inmobiliarias son categóricos y advierten que gran parte de los inmuebles en la provincia están edificados.

"En Buenos Aires existen muchas complicaciones para la venta de propiedades pero en Mendoza la mayoría de los inmuebles están atados al peso, por lo tanto no hay grandes cambios. Además, hay una resolución de Defensa del Consumidor que no permite publicitar propiedades con precios dolarizados. Por norma general, cuando la propiedad tiene un valor de venta mayor de $ 500 mil ocurren dos situaciones: o no se vende el inmueble o se lo destina para alquiler", señaló Santiago Debé, presidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Mendoza.

En sintonía, desde la inmobiliaria Entreactos y José Chandías, de Álcali Propiedades, la venta de propiedades dolarizadas está paralizada en la provincia. "En el caso de que se realicen las operaciones, el valor del dólar es pautado entre comprador y vendedor pero no son la mayoría de operaciones que se realizan en Mendoza", aclaró Chandías.

Otro sector que ha sufrido el impacto directo de la sequía de dólares es la venta de propiedades rurales.

"Estamos hablando de tierras, fincas y bodegas. En muchos de estos casos las cotizaciones son dolarizadas y suman millones. En ese sector, es nula la actividad de compra y venta" remarcó Debé.

Los que sí se venden

En materia de operaciones comerciales, mejor suerte poseen los inmuebles entre los $ 150.000 y $ 450.000.

"En concreto, son departamentos que pueden ser monoambientes, de uno hasta dos dormitorios. También puede ser un lote. En el caso de casas, son las ubicadas en los barrios y en zonas que no son de las llamadas top", precisó Debé.

Para Chandías, la demanda se concentra en viviendas de barrio dirigidas a una clase media, con uno o dos dormitorios repartidos en 70 metros cuadrados.

"Por ejemplo, los modelos como los que presentan algunas cooperativas de vivienda son una buena opción para los compradores. Este segmento se mueve en forma normal y está, también, motorizado por las líneas de crédito", remarcó Chandía.

Finalmente, los departamentos construidos a través de fideicomisos constituyen un sub sector dentro del mercado inmobiliario que ya está abriendo su propio camino comercial: "En todos los casos las operaciones están pesificadas ya sea para los fiduciantes, fiduciarios, el material de construcción, los sueldos de los trabajadores y el precio final de los departamentos", concluyó Debé.

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