Por el cepo, cada vez más mendocinos compran oro en Chile

Una firma trasandina que importa monedas y barras desde Canadá y Estados Unidos, registra unas diez consultas diarias. Al menos el 40% se traduce en compras. Crecimiento en los últimos meses.
Con pesos chilenos, euros o dólares (los que los tengan) y hasta pesos argentinos convertidos en divisa local a un mejor precio, es posible comprar oro en Chile sin mayores requisitos.

En tiempos de cepo cambiario, es una opción demasiado tentadora para los mendocinos que, cada vez en mayor número, buscan convertir su capital líquido en metal precioso importado desde Canadá y Estados Unidos por una firma trasandina y empujan operaciones desde los U$S 2.000.

Desde marzo a la fecha, al menos 4 de cada 10 consultas diarias provenientes de la provincia se traducen en adquisiciones de oro de alta pureza que alcanzan, en conjunto, un promedio de 10.000 a 15.000 dólares en forma de monedas de curso legal (divisas), cuyo ingreso está favorecido por los tratados de libre comercio entre Chile y esos países. "

Gracias a eso, es posible invertir en metales de elevada demanda, reconocimiento internacional, gran liquidez y libres de impuestos", dice un operador.

Durante los últimos cuatro meses, los contactos desde Mendoza se multiplicaron por diez. Hoy representan más del 5% de las casi 200 diarias que registra la web de Aurica Metales, la única firma dedicada a este tipo de importación, ubicada en Las Condes, Santiago.

"Quienes consultan tienen un interés real. Alrededor del 40% de los que lo hacen terminan comprando", asegura Jaime Muñoz, su gerente general, quien admite que muchos otros inversionistas están interiorizándose sobre cómo es la operatoria.

Las modalidades usuales son la compra de metales físicos (mayormente monedas) para su traslado o el stock de metales en bóvedas de los países de origen. Muñoz aclara que "el valor legal no tiene relación con el real. Por ejemplo, los American Gold Eagles (monedas norteamericanas) de 50 dólares superan los 1.800 dólares".

Según el responsable de Aurica, que registra una evolución de la demanda de 5 y 10 onzas -a principio de año- a 100 onzas en la actualidad, "en un inicio nuestros clientes mendocinos llegaban a nosotros mediante el boca a boca. Hoy, ya contratamos los servicios de Google adds para poder acceder en primera línea cuando alguien de Mendoza busca cómo invertir en metales preciosos. La tasa de click y de consultas ha aumentado notablemente en los últimos dos meses y, por consiguiente, también la venta".

Lo que inclina la balanza

Aurica tiene un acuerdo de representación con la canadiense Kitco Inc., una de las empresas proveedoras más grandes del mundo situada en Montreal. Eso le permite ingresar monedas de oro de entre 22 y 24 kilates, en no más de una semana.

Como alternativa, ofrece el servicio de guarda, mayormente para quienes optan por adquirir barras que llegan a las 400 onzas, a cambio de un costo adicional por mantenimiento.

A cambio de un título de propiedad, preservar la mercancía directamente en las bóvedas del Royal Canadian Mint (la Casa de Moneda de Canadá) puede ser una opción para montos superiores (hasta U$S 300.000, según el caso) y cuesta 1% anual del valor, que se cobra al momento de la liquidación.

Sin duda, la curva ascendente en la cotización internacional del oro de los últimos 5 años hace que el negocio ejerza fuerte magnetismo. De U$S 700 en agosto de 2007, este mes viene superando U$S 1.620 la onza. Esto es casi dos veces y media más.

A la hora de decidirse, la confianza inclina la decisión por el oro físico. Quienes pueden radiografiar la demanda aseguran que "la gente prefiere tener en sus manos lo que compra, ante la duda de cualquier desastre o de restricciones financieras".

Otros factores están relacionados con las cuestiones impositivas y la liquidez: como la ley chilena exime del IVA a las monedas (otro tipo de transacción, tanto de oro como platino, afronta, además, un impuesto específico de 15%), los mendocinos las prefieren por su rápida disponibilidad, a diferencia del lingote, imposible de fraccionar.

Dónde guardarlo

Ahora bien ¿qué es del oro una vez traspasada la Aduana? Más allá del colchón, resguardarlo en el banco está al alcance de la mano pero paraliza el temor a una extensión de las restricciones. El mismo que hace que nadie entre quienes ya importaron oro quiera contar su experiencia. "Todo está bastante complicado como para hablar de esto", comentan.

Uno de los bancos más activos en el rubro, es el Supervielle-Regional. Además, desde que empezó a operar en Mendoza en 2009 y hasta el cepo cambiario en noviembre de 2011, alcanzó niveles récord de comercialización de oro. De 250 kilos en 2010, pasó a 380 el año pasado, con un pico de 70 en agosto.

Antonio Bizzotto, jefe para la región Cuyo de Cambios y Metales Preciosos, reafirma que salvo por la búsqueda de un refugio para los ahorros, la opción de comercializar oro está desactivada al menos en el sistema bancario. "Lo que ingresa de manera informal, cuando se venda deberá hacerse también en el mercado informal aunque, el oro físico, es un bien del que pocos están dispuestos a desprenderse, por ahora", advirtió el ejecutivo.

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