En la ciudad hay 13 centros vecinales con sedes usurpadas. La Muni dice que quiere regularizar esta situación y ya hay casos judicializados.
Alta Córdoba. Una porción de las tres en las que se divide en terreno del centro vecinal está ocupada.
Alto Verde. En lo que debería ser el Centro Vecinal vive una mujer. La Muni lo reclama a esa persona.
11/06/2012 00:06
Por Juan Pablo Martínez
Hace 20 años que Susana Carreño vive en la calle Los Jagueles al 3.195. Tiene siete hijos y llegó a esa casa porque la mujer que vivía al lado, para quien ella trabajaba como empleada doméstica, le había pedido que la ocupara para tener más seguridad.
Susana vive en un terreno enorme, un gran patio separa a la vivienda del portón de ingreso, que lo hizo en enero pasado. Hace 20 años que está en Los Jagueles, pero esa tierra nunca le perteneció.
Hoy, la Muni le reclama el espacio a Susana. Es que ahí debería funcionar el centro vecinal de barrio Alto Verde, pero la mujer ocupa la sede y no se quiere ir, ese es su hogar. Fue ella quien durante este tiempo se encargó de mantener el lugar.
Desde la Secretaría de Participación Ciudadana de la Municipalidad aseguran que hay 12 casos similares a este, de centros vecinales que tienen sus sedes parcial o totalmente ocupadas.
El caso de Susana es uno de los pocos que está judicializado. Graciela, la actual presidente del centro vecinal de Alto Verde, contó que desde la Muni “se están encargando muy fuerte de este tema”, pero prefirió no seguir hablando del tema con Día a Día.
“Desde que asumimos en la gestión empezamos con un fuerte proceso de regularización de todos los centros vecinales, nos encontramos con que muchos han dejado de cumplir la verdadera función para lo que fueron creados y con estos casos de sedes que no se pueden usar porque están usurpadas”, destacó Alberto Guzmán, secretario de Participación Ciudadana del municipio.
Otras ocupaciones. En la ciudad, los barrios Alta Córdoba, Alto Verde, Sargento Cabral, Villa Alberdi, Industrial 20 de Junio, Santa Isabel primera y Segunda Sección, Sarmiento, Villa Revol, José Ignacio Díaz Primera Sección, Bialet Massé, Pueyrredón y Remedios de Escalada, son los que tienen dificultades con sus sedes.
En el caso de Alta Córdoba, el centro vecinal funciona sobre tres terrenos municipales. La sede, prácticamente nueva, ocupa una porción de uno de los lotes, tiene un gran patio donde funciona el playón deportivo y en la tercera franja hay una casita precaria con árboles, una quinta y una pirca que nada tiene que ver con las tareas de los vecinos y que también está ocupada desde hace 20 años.
Una de las tomas más complicadas es la de Sargento Cabral, donde no hay sede, sólo un gran terreno abandonado que atraviesa toda la manzana en la calle Francisco Suárez al 3100. Allí, varios vecinos “ampliaron” sus casas sobre las tierras del centro vecinal.
Juan Carlos Calvo, vecino que a la vez forma parte de la comisión del centro de Sarmiento, contó que él es uno de los que tiene un pedacito de esa tierra: “Ese terreno era de Hidráulica y ahí usurpamos yo y otro vecino, estamos colindantes al terreno, agarramos sólo seis metros. Hay otra gente que directamente se metió”.
“Sólo se hizo la cancha de bochas, después no hay nada. Una vez vino una familia con la intención de meterse en el terreno pero los vecinos les dijimos que no porque este un espacio que usan los chicos para jugar”, contó Hugo, vecino del terreno.
También en el barrio Remedios de Escalada hay problemas con la sede. Las tierras del centro vecinal ocupan una manzana. En un extremo está el salón de usos múltiples, al medio, el playón deportivo, y sobre la calle Silvina Ocampo se desarrollan todas las actividades en una casa pintada de verde que desde hace cinco años está ocupada por una familia.
“Acá el problema no son ellos. Son cuatro, una pareja y sus dos hijitos, y la verdad es que no molestan, cuidan el lugar y lo mantienen ordenado. El chico hace changas por ahí, ese es su trabajo, el presidente de este centro vecinal no hace nada por Remedios de Escalada, eso sí es un problema”, explicó Garay, un vecino del barrio.
La Municipalidad tiene perfectamente identificado cada uno de los casos y apuntan a ir tratando de solucionar estos inconvenientes en las sedes. En la zona del CPC Empalme, ahí donde está el Arco de Córdoba, se dieron cuatro de las 13 usurpaciones.
“Ninguna gestión anterior ha hecho nada para regularizar esta situación, y hay lugares que llevan mucho tiempo ocupados”, destacó Guzmán.
Esperar el desalojo. Susana se preocupa por su situación, desde el ’92 que está en el centro vecinal de Alto Verde y asegura que no tiene a dónde irse: “Vivo con mis hijos, tengo siete, uno está en Santiago del Estero, tres son menores y uno de los más grandes tuvo un accidente en Urca, 17 días estuvo dormido. Ahora no trabajo porque lo cuido a él”.
El paredón y el portón que están en frente de la casa lo construyó Susana para que no se metiera más gente a su hogar. La mujer asegura que ya fueron dos veces desde la Muni a pedirle las llaves de la casa pero ella no se las quiere dar.
“No me voy a dejar llevar por delante, yo tengo un abogado y me dijo que cuando me vengan a buscar con una orden de desalojo vamos a empezar con nuestras acciones. La mujer que me metió acá no está más, quise pagar las boletas que llegaban pero no pude, porque todo figura en la Municipalidad como eximido de impuestos. No me dan soluciones, yo no me puedo ir a la calle en esta situación”, explica Susana aferrada a los barrotes de la reja nueva de la casa, esa que considera su hogar.
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112
Son los centros vecinales de los 323 que existen hoy que no tienen una sede donde funcionar.
13
Son las usurpadas de un total de 211 que existen en la ciudad. Sólo algunas están en proceso judicial.
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La Muni va a “normalizar”
Desde que inició la gestión Mestre, en la Secretaría de Participación Ciudadana y la Dirección de Políticas Vecinales no tienen respiro. Según un relevamiento que hizo la Muni, en la ciudad existen 323 centros vecinales o comisiones de vecinos.
Del total, 182 están con mandato, 72 funcionan con mandato vencido, 51 están en procesos eleccionarios y 18 están acéfalos. La intervención del Palacio 6 de Julio en los barrios ya ha generado numerosas quejas, y la semana pasada un grupo de vecinalistas fue a expresar su descontento a la Muni por el accionar de la dirección de Políticas Vecinales.
“Son raros los casos de centros vecinales que están en condiciones. Están deteriorados, hay baja participación de vecinos porque la oferta de actividades que hay es poca y muchos presidentes no han cumplido sus responsabilidades”, indicó Alberto Guzmán, secretario de Participación Ciudadana a Día a Día.
“Hay que reconocer que esta actividad está politizada, lo malo es que desaparece la función por la que han sido elegido los representantes de los centros y terminan siendo un botín para un partido político determinado. En los centros se tienen que desarrollar actividades deportivas, recreativas, capacitaciones, pero esto no se cumple”, agregó.
Ante las críticas de varios dirigentes vecinales que apuntan a que es la Muni la que está politizando la actividad, Guzmán respondió: “Bajo ningún concepto queremos centros vecinales adeptos a nosotros (al radicalismo). Tenemos una jusrdiccion grande, por lo cual la actividad de cada centro nos ayuda mucho para saber cuáles son los problemas de los vecinos para que podamos dar una respuesta”, remarcó.
Según el secretario, para este fin de semana se planificaron tres elecciones en distintos barrios y hace una semana hubo siete.
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