Economistas preocupados por la falta de políticas para el interior, la estanflación y el empleo precario.
El gobernador Juan Manuel Urtubey admitió: “Tenemos una economía excesivamente primarizada”. Para ser más gráfico, el economista Vicente Donato, vicedirector en Buenos Aires de la Universidad de Bologna, expuso el mapa industrial argentino. “Los colores más fuertes (con mayor densidad de plantas) se concentraban en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Casi no se distinguía a las manufactureras salteñas.
El país tiene una tremenda heterogeneidad en la distribución de riquezas, que es anómala más que fisiológica. Supera a Chile y Brasil”, agregó Donato en el encuentro que se concretó en la Fundación Salta.
Gerardo Bongiovanni, presidente de la Fundación Libertad, de Rosario de Santa Fe, pidió que las políticas económicas escapen de “la coyuntura agobiante. Hay que apuntar más a las necesidades del interior, hace falta más federalismo. La Argentina tiene que pensar más en largo plazo”.
El ritmo de la economía fue acelerado en la última década (entre 7% y 9%). Urtubey aseguró que el crecimiento de Salta superó a la media nacional, pero ocurrió “porque estamos muy atrás”.
El actual escenario económico siembra oportunidades para la provincia, pero el suelo todavía sigue minado por la baja competitividad que implica producir a 1.600 km de Capital Federal, sin trenes y con transportes onerosos. Los empresarios saben que el futuro se encamina hacia la producción de alimentos, sobre todo con valor agregado.
Al analizar al país por sectores, el economista Donato dijo que la mejor competitividad se presenta en el rubro alimentario. Si se apunta solo al mercado interno, no padece asfixia de importaciones, como sucede en la producción textil, que se disputa terreno con los productos que ingresan de China o Brasil.
“En alimentos la presión importadora llega al 10%, es la más baja”, resaltó Donato. En el congreso se dejó en claro que hasta para las exportaciones, con la expansión de las economías emergentes, hay un abanico de ventajas.
Donato sostuvo que la variedad sectorial argentina, con fuertes diferencias en la competitividad, demanda políticas que no sean uniformes, sino intervenciones focales. Un ejemplo: el 50% de las empresas sostiene que el régimen que regula las importaciones lo favorece, mientras que la otra mitad se sintió perjudicada en su cadena manufacturera.

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