El Zoo, en el centro de varias polémicas

Cuestionan su situación legal, su concepción "victoriana" y a la concesionaria; reclaman un rol más pedagógico que comercial
La actualidad del zoológico de Buenos Aires es tema de polémicas. La primera se vincula a su situación legal, ya que la concesión, según algunos legisladores porteños, habría vencido hace un año. La segunda la impulsan un grupo de vecinos, quienes presentaron un recurso de amparo por las condiciones en las que se encuentra el parque. Y por último, especialistas proponen debatir la idea misma de zoológico, ya que en las concepciones más modernas se tiende a permitir que los animales vivan en libertad, dentro de un espacio con objetivos más pedagógicos que comerciales.

La concesión del Zoológico fue otorgada a la empresa Zoo Botánico 2000 SA en 1991. A partir de mayo de 1993, reformó el estatuto y pasó a denominarse Jardín Zoológico de la Ciudad de Buenos Aires SA. Esta sociedad, que es la actual concesionaria, ha cambiado su composición accionaria a lo largo de los años.

La fecha de finalización de la concesión fue el 31 de enero de 2011, pero, tras su vencimiento, el gobierno de la ciudad otorgó una prórroga.

"El Zoológico debió retornar a la administración de la Ciudad, pero la empresa concesionaria continúa explotándolo sin respaldo legal. Las prórrogas que otorgó el gobierno porteño agravaron la situación, porque nadie va a invertir en una concesión vencida", dijo Adrián Camps, diputado porteño por el Partido Socialista Auténtico, que integra las comisiones de Ecología, Protección de Patrimonio Arquitectónico y Planeamiento Urbano.

Por otro lado, Silvia Imas, titular de la Dirección General de Concesiones de la Ciudad, aseguró que la del diputado Camps es "una lectura errónea del permiso" y dijo: "Se estableció un período transitorio de continuación de la concesión por un plazo de seis meses, prorrogable hasta la adjudicación de la nueva concesión. Consideramos necesario asegurar la continuidad de las actividades y no cerrar el jardín zoológico hasta tanto la Legislatura resuelva el proceso licitatorio".

Imas informó que los pliegos para la subasta pública del Zoológico estarán listos en los próximos quince días, para una concesión por cinco años. "La Dirección de Concesiones resuelve esta alternativa por la demora de la Legislatura en la sanción de la ley que autorizará la concesión del Zoológico por 20 años", destacó.

Para Pedro Kesselman, vecino del zoológico y abogado patrocinante de un grupo de vecinos que piden la intervención judicial en el Zoológico, "está en condiciones deplorables. Hay edificios que son patrimonio histórico y los han retocado de una manera en la que no se pueden modificar. Se perdió una gran cantidad de especies. Además, las aguas estancadas generan focos infecciosos".

El diputado Camps destacó, además, que en 2008 un informe de la Auditoría General de la ciudad consignó que durante el período de concesión se perdieron el 55 por ciento de las aves y el 23% de los mamíferos.

Por su parte, el director general del Zoológico, Claudio Bertonatti, explicó que actualmente se destinan recursos para tareas de conservación de especies. Informó también que hoy el Zoológico cuenta con 219 especies y 75 en su acuario, lo que en total suma 2400 ejemplares.

Al mismo tiempo, agrupaciones de vecinos, activistas y legisladores proponen que se piense en una nueva concepción para este espacio. "Este zoológico tiene una concepción victoriana que no se corresponde con la realidad actual. Proponemos que sea un paseo público y educativo y creemos que no debe ser un negocio privado", opinó Camps.

A este pedido de cambio también se sumaron los vecinos. "La concesión de un zoológico no puede tener un tratamiento meramente comercial -dice Kesselman-. Yo soy partidario de que vuelva a la Ciudad y que se utilice para fines científicos y educativos."

A su vez, Bertonatti destacó la importancia de educar a través del zoológico y aclaró que, desde su gestión, "el objetivo es ponerlo al servicio de la conservación de la naturaleza" y aseguró que no le preocupa tanto aumentar la cantidad de especies como que "las que estén vivan bien"

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