En el barrio El Casal, rodeado de chacras y un ambiente rural a 10 kilómetros al norte de Mar del Plata por la Autovía 2, el sueño de los peruanos residentes en la ciudad va cobrando forma en este predio donde construyen su sede.
Claudio Medina camina con muletas. El presidente del Centro de Residentes Peruanos arrastra las secuelas de un accidente de tránsito que tuvo hace un año. El médico le dijo que era difícil que pudiera volver a caminar.
Esa fuerza de voluntad queda a la vista cuando uno ingresa al salón del Centro. ?Cada ladrillo que hemos podido poner, cada chapa, lo hicimos con un esfuerzo muy grande?, señala Claudio, de 41 años, que hace dos y medio que es el presidente del Centro, casi el mismo tiempo en que puso la piedra basal del predio.
El escenario de un sueño
El predio lo donó la Municipalidad hace casi cinco años. ?Teníamos muchas opciones pero nos gustó esta porque tenemos mucho espacio y en la zona de Camet hay muchos compatriotas. Acá son 4.850 metros cuadrados en un entorno muy lindo?, cuenta el presidente, quien recibió a Ariana Bazán, directora de Cooperación Internacional y de Relaciones con las ONG.
?Queríamos conocer el avance de la obra y ponernos a disposición como lo hacemos con todas las organizaciones de la sociedad civil de la ciudad, para que encuentren en la gestión municipal un nexo que los ayude a seguir avanzando y consolidando sus proyectos y objetivos?, sostuvo la funcionaria.
Durante el encuentro se analizó la posibilidad que desde Enosur se aporten plantas para forestar el predio y nivelar la tierra para poder avanzar con el campo de deportes. Dentro del SUM hay un par de caños blancos que un día serán los arcos.
Peruanos en Mar del Plata
Medina llegó al país en 1989 con intenciones de estudiar medicina en San Miguel de Tucumán. Las vueltas de la vida lo depositan en Mar del Plata más de una década más tarde. ?En el 2001 intentamos formar nuevamente el centro, junto con Rosario Avalos y Juan Palomino Cortéz, el papá del actor Juan Palomino, pero la crisis que vivió el país generó que nos debilitáramos
En Mar del Plata se cree que hay más de mil familias de origen peruano. Medina tiene una teoría de por qué no terminan de integrarse a la comunidad marplatense. ?No logran estabilizarse. Están acá y piensan en volver. Vuelven y piensan en regresar. No hacen nada acá ni allá?, asevera el dirigente para quien reconoce que es intenso el movimiento migratorio. ?Ahora el tema del cambio, del dólar, les produce inestabilidad mental?.
Entre la comunidad peruana se distinguen dos grupos. El de profesionales, entre los que hay muchos médicos, y el de los trabajadores. Medina dice que cuando el Centro se inaugure formalmente en la próxima primavera, se los invitará a todos.
Un punto de reunión
?Queremos que este lugar se transforme en un punto de reunión y de unión, de volver a encontrarse lejos de la patria pero a la vez cerca?, confiesa Medina al tiempo que anticipa que piensan destinar un área para camping y en el plano de obra hasta se animaron a diseñar una pileta.
En una de las paredes interiores ya está pintada la bandera nacional de Perú en grandes dimensiones. Los baños están terminados y si bien faltan pequeños detalles, ya hubo cordero de bautismo.
?La idea es abrir la sede para el uso comunitario. En el barrio hay muchos chicos y queremos que se integren a través de las actividades deportivas?, expresa el presidente, quien quiso agradecer a Su Taxi por cederles el local un domingo de cada mes para realizar sus encuentros gastronómicos con comidas típicas.
Delicias que seguramente tendrán en esta nueva sede un espacio singular. La cocina y el deporte son herramientas de unión cultural. Y en este Centro, los sueños de a poco se van transformando en realidad.
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