Con la irremplazable herramienta del amor, un grupo de padres ha conseguido logros que asombran. Si es mucho lo conseguido, el gran desafío es seguir en el mismo camino, para lo que se necesita el acompañamiento de la sociedad.
El logro inmediato y fundamental de la Asociación Integral Esperanza fue la presentación de un proyecto al Concejo Deliberante de Pergamino, aprobando la ayuda para la creación del Centro de Día Esperanza, que abrió sus puertas en 2007, en el antiguo predio del Portal del Sol, lugar que debió ser refaccionado y condicionado por los padres, ya que se encontraba en condiciones deplorables, esto es en Barrancas del Paraná y Ruta Nacional Nº 8.
La Municipalidad respaldó el proyecto con el pago del alquiler del predio durante 2007 y 2008. En este último año, además, se comenzó con mucho éxito, a dar sesiones de equinoterapia, algo que enriqueció grandemente el servicio brindado a los asistentes y fue designada como entidad de bien público, por el mismo Concejo Deliberante de la ciudad.
En 2009 y 2010 los alquileres fueron abonados en su totalidad con la ayuda de subsidios y distintos eventos que el Centro hizo sociedad pergaminense aportó un amplio y contundente sostén a esta causa ya que se realizaron distintos eventos a los que la gente brindó un apoyo masivo, permitiendo que de esta manera este grupo de discapacitados, siga contando con la atención y el espacio en común que los hace felices, aunque tan sólo tres veces a la semana, por falta de recursos para asistir los cinco días hábiles.
El senador Carlos Ferreyra, comprometido con el tema discapacidad, ha estado presente con subsidios que han permitido la continuidad de esta obra, que no deja de crecer. El Consejo Municipal del Discapacitado aporta un día de traslado semanal, desde que se inauguró el Centro de Día, mientras que la Secretaría de Acción Social, este año, brinda la leche para la merienda, ya que los chicos.
Vale recordar que el pago de todos los profesionales, más el gasto de mantenimiento, corre por cuenta de la Asociación Integral Esperanza. Las demandas y necesidades se han cubierto gracias a la solidaridad de la gente de Pergamino y la ardua labor de padres y profesionales interesados en brindar a este grupo de discapacitados, lo que básicamente es un derecho; incluso reconocido por la ley 24.901, sistema de prestaciones básicas en habilitación y rehabilitación integral para personas con discapacidad, decreto 762/97, por el que se crea un sistema único de prestaciones para personas con discapacidad.
Bajo la gestión de Mónica de Bañuls, como representante legal del Centro de Día, se golpearon todas las puertas posibles para defender el derecho de estos discapacitados que según sus propias palabras “son los más olvidados de la sociedad, ya que no hay otro lugar gratuito donde ellos puedan recibir todas las terapias necesarias para su rehabilitación y por ende el mejoramiento de su calidad de vida. Siento que hemos llegado al siglo XXI, pero nos falta tanto para humanizarnos y ver al otro que es diferente, aplicando las leyes y derechos que están, pero son ignorados… Nuestros hijos siguen esperando por una plaza con juegos integradores, por ejemplo hamacas especiales para sillas de ruedas, calesitas etc.
Que el derecho al esparcimiento sea una oportunidad para todos, especialmente para quienes tienen más limitaciones” El grupo que concurre al Centro de Día en la actualidad tiene edades desde los 11 hasta los cincuenta, teniendo en cuenta que todos coinciden en una edad mental muy inferior a la cronológica. Todos tienen patologías diferentes aunque la parálisis cerebral está presente en casi todos con características similares, esto es: ausencia de un lenguaje aplazamiento total o parcial.
Dado la diversidad del grupo y lo marcado de sus discapacidades los profesionales trabajan en forma individual con cada uno de ellos y también en forma grupal, facilitando así el desarrollo personal del discapacitado, y ayudándolo Por eso es fundamental la atención permanente y continua, ellos no pueden esperar a que todas las condiciones sean óptimas para que se les brinde atención, porque la pasividad da como resultado una calidad de vida aún más limitada de la que ya tienen.
Todas las personas tienen una capacidad de desarrollo que va más allá de sus barreras aparentes. El Centro de Día Esperanza es un lugar donde se potencia la búsqueda de las distintas capacidades y se intentan vencer las barreras existentes, porque de esas barreras depende la felicidad y calidad de vida de tantos chicos.
El Centro de Día Esperanza tiene una dirección en la red social Facebook, donde se pueden visualizar las distintas actividades que tienen los asistentes, y las imágenes hablan por sí mismas, ya que dando una mirada a estas caritas nos damos cuenta de que con un poco de buena voluntad y mucho trabajo se han logrado verdaderos milagros.(
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