El edificio, de ocho pisos, se levantará en los terrenos de calle Belgrano y, según se anunció, se preservará el histórico inmueble allí existente.
Así lo hizo saber ayer a este diario el secretario de Obras y Servicios Públicos comunal, ingeniero Rubén Valerio, quien anticipó que se buscará concretar el emprendimiento mediante una conjunción público-privada, de manera similar a la aplicada para la terminación del ex centro cívico de la peatonal Drago.
El funcionario agregó que los profesionales de la comuna trabajan ya en el proyecto de la obra, la cual dispondrá de un estacionamiento subterráneo y se adecuará a la nueva normativa del Código de Planeamiento Urbano (CPU) vigente para la zona céntrica.
Uno de los puntos más conflictivos del emprendimiento, la demolición del histórico edificio existente sobre calle Belgrano, cuya construcción data de fines del siglo XIX, ha sido resuelto ya que el proyecto considera conservar esa obra.
"A pesar de no estar inventariado como bien de valor patrimonial, la decisión es mantener esa construcción, incorporándola al proyecto", indicó Valerio.
El diseño se adecuará a las nuevas especificaciones del CPU, planteando un importante retiro de la línea municipal, la generación de paseos peatonales en la planta baja y la creación de espacios públicos.
La financiación de la obra se buscará concretar mediante la implementación de un fideicomiso, el cual incluiría al menos tres integrantes: una entidad financiera, el municipio --aportando el terreno y el proyecto-- y un privado que tome a su cargo la construcción.
Si bien la comuna no maneja un plazo definido para llevar adelante la obra, aspira a avanzar en 2012 lo suficiente como para que la iniciativa comience a tomar visos de realidad.
Acerca del centro cívico
Pronto a cumplir un año de obra, el ex centro cívico de la primera cuadra de calle Drago sigue a paso firme su reconversión como Torre del Bicentenario y se estima que en marzo podrían estar terminada la etapa acordada entre el municipio y la empresa Amercón SA.
Se recuerda que el municipio se quedará con dos pisos --como propietario que era de la estructura--, ubicados en el subsuelo y en el segundo piso. Si bien Valerio señaló que no se tiene definido el uso que se dará al mismo, reconoció la necesidad que tiene la comuna para albergar dependencias que hoy ocupan inmuebles alquilados.
Indicó además que si bien existe un pedido formal de la Universidad Nacional del Sur (UNS) para alquilar ese segundo piso, cuestiones relacionadas con la seguridad integral del edificio podrían ser un obstáculo para concretar esa operación.
"La universidad necesita conectar ese espacio con sus instalaciones de la avenida Colón 80, lo cual significa generar un acceso adicional por el contrafrente, situación que no convence a los propietarios del edificio", señaló Valerio.
Una idea de vieja data
En junio de 1965, el intendente municipal Federico Baeza (1905-1990) planteó su idea de construir un edificio en altura que sirviera como centro cívico en los terrenos de calle Belgrano 54.
La necesidad de espacio para una comuna en crecimiento y la falta de oficinas para varios organismos provinciales decidieron a Baeza a plantear al gobierno provincial su inquietud de levantar un edificio para agrupar esas reparticiones.
Como primer paso, se entrevistó con la comisión del Código de Edificación y los secretarios de Gobierno y de Obras Públicas. A ellos se sumó el concejal José Marticorena y el ingeniero Leonardo Luisoni, de la Universidad Nacional del Sur.
La iniciativa no prosperó, aunque la idea del centro cívico tuvo una segunda oportunidad en 1968, cuando la Universidad Nacional del Sur cedió al Estado provincial la estructura de hormigón que terminaba de construir en Drago 49. En manos del municipio, el lugar estuvo 40 años esperando ser terminado.

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