Las tandilenses Soledad Martínez (Afra), Guadalupe Gárriz y María Abásolo forman parte de una exposición donde doscientos cincuenta artistas del país ilustraron diez de las Aguafuertes Porteñas que Roberto Arlt publicó entre 1928 y 1932.
A cada Aguafuerte le corresponden trabajos de más de veinte dibujantes, quienes utilizaron un formato específico, más un color designado, y la posibilidad de implementar el blanco, negro y variadas técnicas y materiales como: acrílicos, acuarelas, lápices, collage, digital.
Las representantes tandilenses tuvieron el gusto de poder compartir sala con estos artistas y destacados ilustradores de la talla de Isol u O`Kif.
Por su parte, Mónica Weiss fue la coordinadora de la muestra, que se realizó con el mayor de los cuidados en toda su etapa de planificación y armado.
Las Aguafuertes, que se podrán ver hasta el 26 de febrero en las salas 4 y 5 del Centro Cultural Recoleta son: “El novio en el palco”, “El pan dulce del cesante”, “Silla en la vereda”, “Me acuerdo de Don Esteban”, “Elogio de lo cursi”, ”Elogio agridulce al capuchino”, “Los tomadores de sol del Botánico”, “Ventanas iluminadas”, “Matices portuarios” y “Taller de compostura de muñecas”.
-¿Cómo recibieron la invitación a participar?
Guadalupe Gárriz: -Nosotros pertenecemos al Foro de Ilustradores que hizo esta convocatoria.
La Unesco designó a Buenos Aires como capital mundial del libro 2011. En ese marco, el foro decidió hacer una muestra convocando a todos los ilustradores. Lo que tiene de lindo el foro es que participan ilustradores que se están iniciando y también los consagrados, todos juntos.
-¿Cómo decidieron sumarse?
G.G.: -Se propusieron diez textos, los más significativos. Eran escenas de esa época, de Buenos Aires. En función de la lectura, cada participante elegía tres.
-Las Aguafuertes de Arlt conservan una actualidad desde la escritura que sorprende…
G.G.: -Muchos detalles me hicieron acordar a mi infancia, a las cosas que había vivido con mi abuela y eso da la oportunidad de rescatar una contemporaneidad. Tiene tanta actualidad su relato, que lo hace atractivo aún hoy.
S.M.: -Mónica Weiss decía en un reportaje que Arlt sería hoy un escritor de blog. En su momento fue muy criticado, controvertido.
Trabajo minucioso
-¿Cómo se hizo la selección y la producción?
Soledad Martínez: -A mí me tocó la Aguafuerte que elegí. Se determinó un color para cada una, porque si no, iba a ser mucho estímulo visual, teniendo en cuenta que eran 250 trabajos.
De ese modo se acotó el color, se definió uno para cada Aguafuerte: violeta, turquesa, marrón, naranja, y así. El formato también estaba determinado según cuál era tu trabajo: vertical u horizontal.
G.G.: -A mí me tocó “El elogio agridulce del capuccino”, que es una reflexión que Arlt hace sobre el café. Es una persona que, en determinado momento y por un impedimento médico, se ve obligada a traicionarse a sí misma y ponerle un poco de leche y eso le indigna. Sobre ese texto hice una ilustración.
-Compartieron sala con un total de 250 producciones…
S.M.: -Sí, la inauguración fue multitudinaria. Nosotros viajamos especialmente para la apertura y fue encontrarse con muchísima gente, música en vivo, hermosas palabras de la comisión organizadora.
G.G.: -Además se dio la oportunidad de compartir con otros ilustradores, intercambiar. Tuvimos la posibilidad de ver una gran variedad de reflexiones sobre una misma propuesta.
Satisfacciones
-¿Les gustó como quedó armado?
G.G.: -Nunca habíamos estado con tantos artistas. Se tuvieron que tomar decisiones formales muy estrictas para que la muestra no quedara despareja en una convocatoria tan grande. Hubo una gran restricción en los criterios de color y formato para que la muestra fuera armónica y placentera.
S.M.: -El ambiente que reinó en la inauguración fue de alegría, de compartir con ilustradores conocidos y no tanto. Era muy lindo ver que tu ilustración estaba colgada al lado de la de alguien consagrado o conocido hace muchos años. Es una sensación de pertenencia muy linda.
-¿Contentas de este logro?
S.M.: -Sí, nos alegró mucho ir juntas. Cuando yo decidí participar no sabía que iban a ir María y Guadalupe. Las tres participamos del foro y por nuestra cuenta, nos sumamos y allí nos encontramos.

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