Central: Russo cree que el equipo está bien, pero espera más

Central: Russo cree que el equipo está bien, pero espera más
A las 11 en punto, Miguel Russo fue el primero en ingresar al hall del aeropuerto de Posadas (media hora antes Rubén Massei, gerente del departamento fútbol, ya había hecho todos los trámites...
A las 11 en punto, Miguel Russo fue el primero en ingresar al hall del aeropuerto de Posadas (media hora antes Rubén Massei, gerente del departamento fútbol, ya había hecho todos los trámites del viaje). Resultó una tarea sencilla interpretar su semblante. Había distensión y mucha calma. Cosas que entregan los buenos resultados. Su equipo venía de meter su tercera victoria de manera consecutiva y, los más relevante, posicionándose en la lucha. Sin poner reparos, aceptó el mano a mano con Ovación, en el que tiró sobre la mesa algunos conceptos sobre lo que pasó, lo que se vive y lo que vendrá. "Antes no estaba todo mal, ni ahora está todo bien", enfatizó. Recalcó que no se sube "al alboroto" que produce el club cuando gana "dos o tres partidos seguidos". Por eso aclaró: "En ese sentido tengo los pies sobre la tierra, porque todavía no logramos nada".

"Cuando uno gana las explicaciones y los diagnósticos salen solos", sentenció el técnico canalla, cómodamente sentado en el bar del aeropuerto, viendo todo desde un lugar muy distinto en el que se paraba cuando los resultados no se daban.

"Mucho no me detengo en este presente porque en Central tenés que estar siempre cimentando cosas. Muchas veces no podés darte el lujo de disfrutar. Antes no estábamos tan mal, ni ahora estamos tan bien, sólo nos están acompañando los resultados. Nos vamos tranquilizando y sorteamos etapas. Lo que buscamos es consolidarnos y en eso los resultados ayudan muchísimo. Hoy creo que el rendimiento colectivo es bueno, más allá de alguna falencia, pero también hay algunos puntos en lo individual de los que esperé mucho más", apuntó el conductor auriazul.

—Decís que no hay tiempo para disfrutar este tipo de cosas pero viendo lo que pasaba hace sólo algunas semanas, ¿esto en cierta forma se puede llegar a saborear?

—Sí. Sobre todo sirve para que la gente se tranquilice un poco y para que nosotros busquemos una relación con los hinchas, que es algo que también necesitamos. Uno cree en lo que está haciendo pero es obvio que los resultados te ayudan a creer mucho más. Eso está claro. Igual, todavía no hicimos nada porque el camino que nos queda es muy largo, por eso digo que nuestro objetivo es el próximo partido.

—Hablaste de la relación con la gente y en esta seguidilla de triunfos tuvieron dos partidos afuera y sólo uno en condición de local. ¿Sentiste que en ese encuentro los hinchas tuvieron una mayor paciencia?

—Central es un club pasional y todo es difícil, pero en esa búsqueda del consenso lo que a nosotros nos compete solamente es la parte futbolística. Siempre dije que el Gigante tiene que ser un problema para el rival y no para nosotros. Por distintas situaciones que a esta altura ni me interesa analizar creo que hemos sufrido esa adversidad. Pero todo forma parte de lo que es este club. Porque de la misma forma cuando ganás dos o tres partidos también empieza el alboroto y yo no me sumo a ese alboroto, sino que tengo los pies sobre la tierra. Después del partido, cuando prendí el celular, los tres primeros mensajes decían "me voy para Mar del Plata" y eso es un termómetro. Y está bien que sea así.

—¿El equipo aprendió a jugar cierto tipo de partidos?

—Creo que estamos aprendiendo, más que nada a jugar los de visitante, en los que sabemos que de entrada nos van a agobiar, pero que después sí podemos empezar a manejar el desarrollo del partido con una dosis un poco mayor de calma.

—¿En los últimos tres partidos el equipo jugó de la misma manera?

—Sí, más que nada porque buscamos una solidez defensiva que tiene que ver con el equilibrio de todas las líneas, además del esfuerzo de los puntos. Después llega un momento en el que por capacidad empezamos a manejar el trámite del partido. Es más, los últimos goles de Central fueron de muy buena factura y eso es porque nos estamos animando a jugar. Ayer (por el miércoles) a los jugadores les dije "miren que si empezamos a jugar, lo ganamos", y fue así. Yo entiendo que el partido lo tenemos que ir llevando, sabiendo que el gol puede llegar en el minuto uno o en el noventa.

—En medio de esta racha ganadora, ¿qué creés que fue lo que entendió el equipo?

—No sé si entendió algo en particular porque acá no hubo un cambio radical en la forma de jugar. Entendimos la situación porque había que sacar esto adelante. Tratamos de aislarnos de todo y ocuparnos sólo de lo que nos compete. Ahora hay que aislarse de todo lo que viene porque yo sé cómo es Central.

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