Desconocidos sabotearon un sistema que conecta la red cloacal con la planta. Un hecho que se repite.El sector del rebombeo cloacal afectado conecta la red principal del Casco Viejo con la planta de tratamientos líquidos.
Desde hace unos 15 días, el sector del rebombeo cloacal que conecta la red principal del Casco Viejo con la planta de tratamiento de líquidos, viene siendo blanco de anónimos actos vandálicos que dejan fuera de servicio a todo el sistema.
La situación generó que vecinos de otro sector de la localidad- como el barrio 173 Viviendas- padecieran un fuerte reflujo y malos olores, debido a que los efluentes no podían llegar a la planta de tratamiento por la paralización del rebombeo.
Problemas
El desperfecto fue confirmado ayer por el subsecretario de Servicios Públicos, Esteban Videla, quien dijo que “desde hace unos quince días nos están robando, quemando, rompiendo las llaves y bombas”.
El edificio del rebombeo está ubicado en la calle Belgrano y Río Neuquén, en el límite del Casco Viejo con las chacras. Es una zona oscura y en un momento el edificio contaba con alarma. Sin embargo, también fue sustraída por desconocidos.
“Es un desastre lo que hicieron tuvimos que mandar a hacer un montaje con caños estructurales, romper la cañería de cloacas para montar otra independiente, todo un trabajo que llevó tiempo”, dijo el funcionario a cargo de la coordinación de los trabajos.
Herramientas
Respecto a los responsables de las roturas, Videla dijo que “no sabemos quiénes pueden ser aunque señaló: “Estaban armados con herramientas como para romper un candado número cincuenta, que son de los más grandes”.
Detalló que los vandálicos rompieron dos bombas de alta potencia pero que hubo dificultades para reponerlas por falta de stock en las empresas del país. “Son bombas con una adaptación especial, son de 7 y 30 HP pero tuvimos que armar otro sistema sobre las anteriores que estaban”, dijo.
Los desconocidos también rompieron una llave by pass para dirigir los efluentes cloacales a la planta de tratamiento, en caso de que se paralice el sistema por este tipo de actos de violencia. “Esta vez rompieron hasta la llave y no podíamos baipasear nada, es por eso que los vecinos sentían el olor. No teníamos forma de solucionar el problema de forma inmediata”, explicó Videla.
Lamentó que este tipo de episodios, “le cuesten caro al municipio”. Dijo que la compra de llaves, dos bombas y todo el montaje sobre la nueva instalación, “tiene un costo de 160 mil pesos”.
Comentá la nota