Desapareció luego del traslado al nuevo edificio. Realizarán un evento para recaudar fondos.
La conformación de la asociación viene hace varios meses cuando este grupo decidió aunar esfuerzos para colaborar no sólo con insumos, sino con el acompañamiento a los enfermos y las relaciones con el personal de la institución.
El párroco Germán Cazeneuve, quien desde su institución religiosa ofrece albergues a los familiares de los enfermos, dijo que “un grupo de vecinos quiere conformar la cooperadora pero que el tema está en la comisión”. Expresó que se busca concientizar que el hospital es de todos. El grupo hace hincapié en que cada uno tiene su responsabilidad de que hospital funcione bien; no sólo pasa por los insumos, sino por la ayuda a los enfermos y familiares”.
La cooperativa se formó en 1966 y durante todo el tiempo que el hospital funcionó en el viejo edificio de la calle Ingeniero Ballester y Darrieux, la entidad hizo diversas colectas y eventos para solventar insumos y cuestiones edilicias.
No obstante, el efecto “nuevo hospital” parece haber abolido la comisión directiva de la cooperadora que no se reúne desde septiembre de 2005, cuando se inauguró el nuevo nosocomio, según expresaron los vecinos de la nueva asociación.
“El grupo sabe que el Estado provincial tiene responsabilidad en el funcionamiento, como insumos, el personal y la atención. Pero también hay cuestiones que exceden, como es el acompañamiento a los familiares y a cosas mínimas que necesita el edificio”, explicó el cura Cazeneuve.
Problemas
El hospital padece algunas falencias, a pesar del diseño moderno. Por ejemplo, no cuenta con aire acondicionado y según señalan los vecinos de la asociación, los familiares de internados tienen que traer sábanas.
Expresó que la institución del comedor “Pequeños Milagros” obra del presbítero y un grupo de vecinos y empresas solidarias, estableció relación con el hospital a través de los albergues transitorio para los familiares de enfermos que viven en otras localidades y tienen que hacer noche en Centenario.
Sobre el festival que se realizará el domingo 28, explicó que el lema es “el hospital es de todos” y que la entrada es simbólica a través de un elemento de higiene personal, y alimentos no perecederos como yerba, fideos, harina o azúcar.
“En el evento será al costado del hospital y habrá un escenario con 15 grupos locales, un área de astronomía, van a traer una máquina de ‘gravedad cero’ para jugar y un buffet a cargo de la voluntarias del hospital”, señaló el párroco.
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