El puerto de Formosa fue escenario en el día de ayer de una situación que aunque se repite, dista de ser modificada por los funcionarios responsables a la luz de los hechos.De tres a cuatro lanchas y que hasta llegaron a ser siete, según los pasajeros, esperando turno para que puedan bajar los ocasionales turistas.
Según una de las protagonistas, dijo que: "Tardamos entre 30 y cuarenta minutos en llegar, pero acá había seis o siete lanchas. Una hora y media nos tuvieron arriba de la lancha. Las criaturas llorando, algunas personas descompuestas. Imagínese esas lanchitas llenas de gente con un montón de cosas que trajimos. Un desastre".
En referencia a la responsabilidad sobre lo ocurrido, aunque los propios involucrados lo relacionaban con la cantidad de personas que regresaron todas juntas, también responsabilizaron al trámite de requisa de la aduana que siguió con la misma lentitud, y con dos personas, aún cuando afuera había más de cien haciendo cola sobre el pontón y más de cuatro lanchas llenas de gente esperando.
"Como no echan de ver un poco que la gente la está pasando mal y ponen a alguien más a revisar la mercadería o buscan la forma de que no estemos todos amontonados como animales en las lanchas" dijo un pasajero que traía a dos niños con él.
Otra turista comentó aún más ofuscada que: "Es una vergüenza lo que pasó. Nadie te decía nada, nadie te daba una solución. Tampoco podíamos descender cuando llegamos, porque como había muchas lanchas, las que iban llegando ni siquiera tenían acceso a la plataforma".
El turismo y la Aduana
Otro de los testimonios, se trataba de una persona que vino a la Feria Internacional que se desarrolla en Formosa y aprovechó para ir a conocer a Alberdi la cual manifestó que: "Es un fin de semana largo, principio de mes, así que me imagino que la gente tiene plata. Como no van a prever que va a haber mucha gente.
Si quieren fomentar el turismo con estos eventos y saben que esto impacta en la economía local. Bueno que esperan para optimizar el servicio de aduana.
A dos cuadras estamos de lo que supuestamente es una atracción provincial para la gente que viene de afuera y acá nos encontramos con esto. Me trataron con una petulancia los funcionarios –Así nomás es- me dijeron. Una vergüenza".
Todos coincidieron en que el día estaba lindo y mucha gente fue desde la mañana a realizar alguna compra a la ciudad de Alberdi. Sin embargo por el mal momento vivido por el destrato y la falta de respeto de los funcionarios tanto de Aduana como de Prefectura, no dudaron en afirmar que les amargaron el día.
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