Censo 2010: buscan determinar cuántos afrodescendientes habitan en Santiago

El punto de referencia es que a principio del siglo XIX, el 50 por ciento de la población santiagueña era africana o descendientes directos.
La provincia de Santiago del Estero tiene profundas raíces constitutivas ligadas a los afrodescendientes.

Durante muchos años, cientos de hombres y mujeres negros dejaron su impronta, pero todo ese trabajo y esfuerzo fue invisibilizado a lo largo del tiempo, al punto tal que en muchos casos la historia los olvidó.

Con ese antecedente, en el Censo Nacional de Población y Vivienda que se realizará el miércoles 27 de octubre se preguntará a los santiagueños si entre sus antepasados existe alguna persona de origen africano, entre otros tantos datos.

Precisamente, con la finalidad de articular la tarea censal con la Dirección de Estadística y Censos de la provincia y con la Universidad Nacional de Santiago del Estero, arribaron a la provincia Carlos Álvarez, secretario general de la Asociación África y Diáspora y coordinador de la Comisión de Afrodescendientes y Africanos del Consejo Consultivo de la Cancillería argentina, y Federico Pita, presidente de la Diáspora Africana en la Argentina que nuclea a más de ocho organizaciones de afrodescendientes, africanos y afroargentinos.

En declaraciones a EL LIBERAL, Álvarez señaló: “Seguramente, Santiago del Estero tiene un número bastante importante de afrodescendientes y eso se pretende constatar con este Censo Nacional 2010, tomándose como punto de referencia que en el siglo XIX, tenía el 50 por ciento de su población africana o afrodescendiente, y hoy hay como un punto de debate sobre la pérdida de esta población que fue la conformación de la sociedad santiagueña”.

Recalcó: “El objetivo de nuestra presencia en Santiago tiene que ver con aportar un granito de arena a la visibilización de la comunidad afro”.

Indicó que con esta modalidad de censo “se está rompiendo el concepto de crisol de razas que permitió que se instalara esta visión monolítica y discriminatoria, y lo que se pretende con el censo es identificar ciertos colectivos”.

Advirtió Álvarez que en la Argentina “no existían preguntas en el censo sobre raza, color, etnicidad, más allá de la pregunta de autoidentificación realizada en el Censo 2001 sobre pertenencia a pueblos originarios. Ahora, a partir de los convenios firmados entre organizaciones africanas y el Instituto Nacional de Estadística y Censos se avanzará con la formulación de una pregunta que tiene por finalidad conocer cuántos son los afrodescendientes en todo el territorio nacional y, en particular, en la provincia y en Santiago del Estero”.

Agregó: “Esto nos va a permitir tener una foto real de cómo está hoy integrada la población y se convertirá en un primer paso para el movimiento afro organizado. Con esa información después se podrá solicitar o exigir la construcción e implementación de políticas públicas para la comunidad negra”, agregó el activista.

Señaló: “Que el censo de población incorpore a la comunidad afrodescendiente y a la comunidad africana, a los pueblos originarios, a las personas con discapacidad, reconozca a los hogares conformados por personas del mismo sexo e incluya los asentamientos irregulares, lo que no se hizo en el último censo del año 2001, implica que estamos encaminados a buscar una Argentina mucho más integradora”.

Enfatizó: “Los afrodescendientes han estado y han sido parte de la historia del Estado nacional argentino, pero sin embargo ha habido un proceso claramente discriminatorio y racista que tiene que ver con limitar una presencia de estos descendientes, por lo tanto, queremos pasar de ser objeto de estudio a sujetos de derecho, esto es lo que está detrás del punto de inflexión en la historia que tiene que ver con incluir en el censo, después de 120 años, una pregunta que releve a la población afrodescendiente”.

“La Argentina tiene el estereotipo de que no hay negros y que todos fueron muertos por la fiebre amarilla o las pestes o las guerras o lo que fuere; y la verdad es que eso es una falacia, es producto de una construcción racista del Estado argentino que en un momento priorizó más esta cuestión de las comunidades migratorias que venían de Europa que la presencia de sus propios originarios o de los afrodescendientes que históricamente estamos acá desde un comienzo”, dijo Álvarez, y remarcó que la comunidad negra aportó “a la construcción del Estado nacional”.

Mito

Por su parte, Federico Pita manifestó: “El rol que le tocó desempeñar al africano en la provincia es importante, porque más del 50 por ciento de la población que formó Santiago del Estero era mano de obra esclavizada”.

Denunció: “Hay un mito de que murieron en las guerras por la independencia, cuando claramente fueron la carne de cañón de los ejércitos en los que la mayoría eran africanos. Sin embargo, las mujeres siguieron viviendo en Santiago del Estero y siguieron teniendo familia”.

Añadió: “Creo que Santiago tiene un potencial enorme, seguramente hay muchos afrosantiagueños, y sobre todo me parece que es uno de los pocos lugares con estas características”.

Declaró también que Santiago del Estero “tiene una particularidad porque fue históricamente conformada por negros. A principios de siglo XIX tenía casi un 50 por ciento de comunidad afro, así que para nosotros no es que todos hayan desaparecido sino que seguramente hubo un proceso de blanqueamiento; más allá de haber sufrido la invisibilización y la aniquilación en realidad”.

Con respecto al proceso de blanqueamiento de la población, Pita expresó: “Se naturalizó que en el país no hay negros y cuando vemos uno se piensa que son extranjeros. También hay un concepto de la tez trigueña, que tiene que ver con una construcción que buscaba mezclar o meter a todos en la misma bolsa, tanto a la gente descendiente de pueblos originarios y a los afrodescendientes”.

También, consideró que entre 1850 y 1920 la gran ola inmigratoria del país generó un entrecruzamiento de etnias, con un mestizaje incluso cultural, “entonces uno reconoce como negro a la persona completamente oscura de piel; sin embargo, si uno ve en la calle hay muchas personas que tienen rasgos afrodescendientes”.

En este punto, contó Álvarez: “De qué país sos, es una pregunta que permanentemente me hacen cuando me conocen, y cuando les digo que soy argentino se ríen porque muchos creen que les estoy mintiendo”, y agregó que es afrodescendiente y su familia se radicó en la Argentina en el siglo XIX.

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