La ceniza volcánica del Puyehué se hizo sentir

Se cree que fue la mayor cantidad que llegó a la ciudad desde que se produjo la erupción. El fenómeno hoy podría continuar debido a la presencia del viento del oeste que favorece la presencia de la ceniza que viene desde Chile.
Fue el tema del día. En el café, el trabajo, la escuela y la calle, la presencia de ceniza volcánica sobrevolando el cielo marplatense se convirtió en el principal asunto de conversación. Desde las 10.30 se empezó a registrar una reducción importante de la visibilidad a 6 km que con el correr de las horas llegó sólo a 2 km. Todo por la presencia de la ceniza del volcán chileno Puyehué, que según informó el Servicio Meteorológico local, es posible que continúe hoy por la continuidad del viento del oeste que colabora con la permanencia de este fenómeno.

Aunque no hay registros oficiales, el comentario general fue que ayer se registró la mayor presencia de ceniza desde que comenzó a erupcionar el volcán, en junio pasado.

Tos, garganta seca, ojos irritados y mucha polvo grisáceo sobre autos y dentro de los hogares, fueron algunas de la quejas que más se escucharon y que llevaron incluso a muchos a acercarse a algún profesional médico por las molestias.

"El aeropuerto está operando normal, son las empresas quienes deciden si vuelan o no", informaron desde la Administración Nacional de Aviación Civil local desde donde también se dijo que arribaron vuelos a la ciudad.

Respirar este aire viciado puede tener alguna repercusión en el organismo, a pesar que no es tóxico. El doctor Daniel Pérez Chada, jefe del Servicio de Neumonología del Hospital Universitario Austral (HUA), advirtió que las cenizas son "nocivas para la salud"; en el caso de quienes ya padecen complicaciones respiratorias como asma o bronquitis crónica, "la aspiración de cenizas aumenta los síntomas y eleva el riesgo de desencadenar crisis asmáticas". A su vez, señaló que estos residuos del volcán no son inocuos para las personas sanas: "La exposición durante cortos períodos a la inhalación irrita la vías respiratorias".

Por todo esto, ante la permanencia de la ceniza, los especialistas recomiendan: Evitar la entrada de las cenizas en los hogares y lugares de trabajo. Usar lentes para proteger los ojos en las personas más expuestas. Evitar beber agua de vertientes naturales. Prevenir la acumulación de cenizas en los techos. Colocar toallas húmedas en umbrales y marcos de ventanas. Cambiarse de ropas al ingresar en la casa. Aspirar los ambientes para disminuir la cantidad de cenizas, no sacudir ni pasar el plumero.

Vale decir que la nube de ceniza y gases generada por la erupción alcanzó los 14.000 metros de altura y sus efectos se hicieron sentir principalmente en las provincias argentinas de Río Negro y Neuquén, aunque también generó severos inconvenientes a la aviación aerocomercial, con cancelaciones y suspensiones de vuelos, trastornos que se repitieron esta semana en Buenos Aires y Montevideo.

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