Alcanzan a empresas de Olavarría con “contratos interrumpibles”. Francisco Gliemmo, de la Unión Industrial de la provincia, señaló “se prioriza la provisión a los residenciales, pero es en las familias donde hay que tener un fuerte cuidado con el consumo”.
Según el empresario, “cuando llega esta época del año siempre tenemos este problema. El sistema productivo industrial ha crecido en los últimos años pero no lo ha hecho la provisión de gas, por eso tenemos estos cortes”.
En Olavarría, los cortes afectan a las grandes empresas cementeras y cerámicas que mantienen “contratos interrumpibles” con la prestadora del servicio en nuestra región. Desde la firma se indicó a infoeme.com que las restricciones comenzaron desde hace varios días y, en algunas ocasiones, se destina a la afectadas un volumen determinado de gas para consumo.
En declaraciones a la prensa, Gliemmo consideró que Argentina “ha dejado de ser un país gasífero. Se prioriza la provisión de gas a los residenciales, pero es en las familias donde hay que tener un fuerte cuidado con el consumo”.
Tanto en las distribuidoras como en las transportadoras de gas, reconocen que todas las grandes industrias tienen restricciones, a raíz del “frío polar” que azota a todo el país. El esquema de cortes es decidido en un comité del que participan el Ministerio de Planificación, el ente regulador Enargas, las distribuidoras y los transportistas.
Esos organismos y empresas se reúnen una vez por semana y deciden el nivel de restricciones necesarias de acuerdo con la demanda. Según lo acordado, primero se cortan los “contratos interrumpibles”, y luego los firmes que tienen las grandes industrias.
El objetivo central es garantizar el suministro para los clientes residenciales, por lo cual, si el frío permanece más de lo previsto, las restricciones pueden alcanzar también al GNC. La capacidad total de transporte en el país asciende a cerca de 130 millones de metros cúbicos: las industrias consumen cerca de la mitad y los domicilios particulares, casi un tercio, mientras que el resto va a comercios, edificios públicos y gas natural comprimido.
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