El gobernador saliente dijo que no le teme al futuro. Habló de la posibilidad de asumir en la embajada argentina en Santiago y señaló que fue un "sueño" entregar el mando a otro peronista. Durante su discurso, se emocionó hasta las lágrimas.
Sobre las versiones que lo ubican del otro lado de la cordillera (podría ser el nuevo embajador argentino en Chile), dijo que se tratan de trascendidos. "Por ahora no hay nada, cuando exista algo lo daré a conocer", sentenció, y evitó evaluar la continuidad de Carlos Tomada en el Ministerio de Trabajo como un "guiño" (Tomada era el otro candidato al puesto diplomático en Santiago).
Jaque y el "sueño" de entregar el mando a otro peronista.
"Primero voy a descansar unos días. Estoy preparado para todo. Si viene un desafío en lo público allí estaré, pero si no me quedaré en la parte privada, no será la primera vez", remarcó Jaque en el estacionamiento de Casa de Gobierno, y subrayó: "Fui feliz en todas las actividades que desempeñé y no le tengo miedo al futuro".
Por otra parte, el malargüino se mostró emocionado por entregar el mando a otro dirigente peronista. "Ha sido un día emocionante porque uno de los sueños que tenía era éste: que el día que dejara la función pudiera entregar el bastón y la banda a otro peronista", enfatizó Jaque, quien pronosticó: "Sin dudas será un gobernador muy bueno".
Más adelante, el gobernador realizó una síntesis de su gestión y sostuvo que "hemos dejado una impronta en el sentido de construir una Mendoza más federal y equitativa". A su vez, sugirió que a Pérez le serán "más fácil las cosas" en base a los avances que se han realizado en los últimos cuatro años: extensión de servicios, línea Comahue Cuyo y construcción de escuelas, entre otros puntos destacados por Jaque.
Previamente, durante su discurso protocolar, Jaque se emocionó al recordar a "los militantes que no me dejaron solo" y pidió disculpas a los mendocinos por los errores. Entre sus agradecimientos, el ex mandatario provincial agradeció a sus funcionarios, intendentes, familiares y a la "querida compañera que siempre nos acompañó", en alusión a Cristina Fernández.
"Para algunos fue un milagro que hayamos gobernado, para nosotros no", remarcó durante su discurso. Posteriormente, en diálogo con MDZ, añadió: "He sentido el cariño de todos, incluso de muchos que o pensaban igual que nosotros. Pero lo más importante es seguir trabajando por esta querida Mendoza".
Jaque estuvo en el palco oficial acompañado por su esposa, Liliana Landete, y su pequeño nieto Joaquín, con quienes se retiró de casa de Gobierno, después de agradecer a toda su familia. "Agradezco a mi esposa, hijos, padres, que me acompañaron y soportaron cuando tuvieron que hacerse cargo de las difamaciones", dijo en su discurso.



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