Celso Jaque: “Me eligieron para gobernar, no para que la gente me quisiera”

A doce días de finalizar su mandato, evalúa su gestión y responde a las críticas. “No tengo nada planeado pero voy a seguir en política”, adelanta.
Celso Jaque se va de la Gobernación y considera que deja su impronta. Sostiene que ha trabajado como gobernador y que en el balance final cumplió en forma eficiente su tarea a pesar de las críticas recibidas.

“Yo quise venir a ser el gobernador que empezara a resolver los múltiples olvidos que había en la provincia. Decía que iba a encabezar un gobierno que hablara poco, que trabajara mucho y que le devolviera a la provincia la seguridad, la educación, la salud, el empleo, la inserción en el mundo que Mendoza se merece. Fue con esa convicción con la que comencé a trabajar.

Y hoy, al finalizar mi gestión, empiezo a ver que no hay un solo departamento de la provincia donde no hayamos resuelto alguno de los olvidos. Y hemos comenzado a poner condiciones para un desarrollo más equilibrado, que no significa que esté todo hecho”.

-Cuando usted dice “podrán dejar de quererme pero olvidarme jamás” ¿es porque se sintió muy poco querido durante su gestión?

-No se puede gobernar sin costo político y en esto hay dos opciones: buscás que te quieran y entonces tratás de conformar a todos. Pero gobernar implica administrar intereses que no siempre van en la misma dirección y en los que hay que poner equilibrio por el bienestar social. Siempre tuve en claro que me eligieron para gobernar, no para pensar en que me quisieran. No dudé cuando tuve que enfrentar a los que no entendían que las decisiones políticas se tomaban acá y los enfrenté.

-¿Por ejemplo, a quién enfrentó?

-Cuando, por ejemplo, algunos creyeron que las decisiones se podían tomar a través de la tapa de un diario. Y más de una vez tuve el sentimiento de no ser acompañado por la oposición; cuando la oposición sólo se opone por la oposición misma. Sin embargo, no me puedo quejar teniendo en cuenta los resultados del 23 de octubre. Yo estoy feliz.

-Aparte de enfrentarse con alguna tapa de diario o con la oposición, ¿alguna vez le dijo “no” al Gobierno nacional en defensa de los intereses de Mendoza?

-Sí.

-¿En qué casos?

-En muchas cosas puse primero a Mendoza. Pero vamos a hablar de ellas después del 10.

-¿Por qué no hablamos ahora, aunque sea dé un solo ejemplo?

-Primero, siempre puse por delante la lealtad. Yo he sido leal y siempre entendí que el que no es leal en lo pequeño no puede ser en lo mayor. Y para mí lo mayor es Mendoza. Yo formé parte de un proyecto político desde el inicio, y cuando venían degollando, como en el conflicto con el campo, yo no me salí del proyecto aunque salir corriendo en ese momento daba rédito.

Allí fui leal, pero cuando hubo determinadas cosas que eran política del Gobierno nacional y yo entendía que a Mendoza no les convenía, yo lo dije donde tenía que decirlo. Yo me opuse donde tenía que oponerme, sin hacer circo o show.

-¿No desea aconsejarle a los que lo sucederán que a veces es mejor decir no o -en todo caso- poner uno los tiempos de decir sí, en vez de tomar decisiones en minería por alguna movilización en la calle o en discapacidad porque algún canal porteño presione a la Legislatura?

-Esto es algo que se aprende, ya que se aprende a partir de tomar decisiones. Yo en eso he sido, como siempre, muy respetuoso de lo que implica el propio sistema democrático. Los mendocinos eligieron un gobernador y un vice y ellos han comenzado, como corresponde, a tomar sus primeras decisiones. Jamás me pondría a juzgarlas porque es parte del aprendizaje que tendrán que tener. No obstante, en los dos casos que ustedes mencionan yo tuve opinión que expresé a través de proyectos de ley, con lo cual mi postura ha sido clara y allí está.

-Una de las principales banderas que levantó en su campaña fue la de la seguridad. Es posible que la gente se haya enojado con usted no sólo por el ya famoso spot de bajar el 30% en seis meses, sino porque prometió un plan y un equipo propio y se lo terminó alquilando todo a los demócratas.

-No fue así, el plan era nuestro, y con respecto a la convocatoria a los demócratas es porque queríamos ampliar las bases de sustento y apertura del gobierno.

-Su ex ministro de Seguridad Juan Carlos Aguinaga siempre dijo que el plan era de los demócratas.

-El plan que se aplicó fue el nuestro.

-Más allá de todo, el costo político que pagó en Seguridad fue grande…

-Pagué el costo político que fue necesario y no me arrepiento de haberlo pagado, pero hoy estamos encaminando la seguridad hacia algo distinto. Tenemos cámaras de seguridad en casi todo el Gran Mendoza y estamos trabajando para terminar la instalación en el Valle de Uco, el Sur y el resto del Este.

Hemos hecho una de las inversiones más importantes en tecnología para la Policía en comunicaciones, sistemas de investigación para la policía científica, chalecos antibalas, con GPS instalados en todos los vehículos de policía y bomberos y otros elementos y con un solo sistema de emergencia telefónico en toda la provincia. Además de la nueva formación policial y de la incorporación de nuevos efectivos.

-¿Cómo calificaría a Francisco Pérez en tanto ministro de Infraestructura?

-Fue un gran ministro que entendió lo que yo quería hacer como gobernador.

-¿En el aumento de tarifas, quién será el que tome la decisión, en definitiva?

-Hemos acordado desde el momento en que fue elegido Paco y comenzamos a trabajar la transición, que todos los temas de mi gobierno que tengan impacto importante en el suyo serán temas acordados. Estamos ahora discutiendo estas cuestiones.

-Pero la Nación dijo que si ustedes aumentan las tarifas les bajan los subsidios.

-Son parte de las discusiones que tenemos con la Nación. Pero todos sabemos que debía llegar el momento del sinceramiento de las tarifas. Esto es algo lógico. Uno de los primeros servicios que tendremos que sincerar por el derroche que existe es el del agua potable, donde habrá que poner medidores.

-En cuanto a la Promoción Industrial, ¿los gobernadores tomarán pronto una decisión sobre la ampliación del sistema que tanto nos afecta?

-Hay dos cuestiones. Lo más importante es que hoy no se está aplicando el decreto. Y la segunda es que estamos buscando un sistema de promoción que abarque todo el país o que sea por rubro y que no nos perjudique.

-Pero la continuidad del viejo sistema fue decidida por el Gobierno nacional, ¿usted cree que Cristina no repetirá su intento?

-Estoy totalmente convencido de que Cristina no la va a aplicar. Por algo Cristina está haciendo algo mucho más inteligente. Ha presentado el plan industrial Argentina 2020. Ha hecho hincapié en la industrialización del campo cuando dice que hay que agregarle valor a la materia prima en las zonas rurales. Esa es una forma de promoción. Cristina le está buscando salida al decreto 699 a través de estas políticas, donde el Gobierno de Mendoza ha tenido participación activa.

-¿Que piensa de los gobiernos vecinos que mandan a los trabajadores a presionar por el tema de la promoción?

- Estoy totalmente en contra. Lo dije: no son los mecanismos. Si fuera gobernador de ese lugar yo mismo lo repensaría porque si después de 30 años no me cambió la realidad es porque el sistema no sirve. Entonces cambiemos de médico y cambiemos de remedio. Esto es lo que siempre he dicho.

-¿Cuál es su opinión sobre el escándalo en Irrigación?

-Lo primero que tengo que poner en valor es que las instituciones en Mendoza funcionan, que una vez más hemos garantizado su funcionamiento. Dentro de la misma institucionalidad hay que garantizar el derecho a la defensa. Y de allí en más ser respetuoso de las decisiones que se toman.

-Eso en lo jurídico, ¿pero en lo político?

-En lo político yo voy a hacer todo lo que sea necesario para garantizar institucionalidad, funcionamiento y transparencia. Y todo lo conversaré con el gobernador electo. Si tuviera que darle mi opinión personal, creo que posiblemente lo mejor sería la renuncia del superintendente de Irrigación; pero estas son decisiones que yo no puedo tomar.

-¿O sea que si el ingeniero Frigerio presenta la renuncia usted no se la va a rechazar?

-Si la decisión del ingeniero Frigerio es que él considera que su renuncia es lo más oportuno desde lo político, yo no se lo voy a impedir.

-¿No siente que se equivocó al designar las autoridades de Irrigación, priorizando más los acuerdos políticos internos que la capacidad técnica?

-Yo conformé un gobierno donde convoqué gente a trabajar. Habíamos hecho acuerdos preelectorales y yo siempre cumplo mi palabra. Mandamos allí a una persona que recibió el acompañamiento del Senado para su designación y allí fue a cumplir sus funciones con la independencia que la propia Constitución le da.

-¿En qué se siente en falta por lo realizado durante su gestión?

-No hablo de lo que faltó. Yo quiero poner en valor lo que hicimos y es que hemos puesto los cimientos para una Mendoza más federal, para una provincia que se desarrolló más integralmente, y para eso pagué todos los costos que había que pagar.

-Confiésenos si el 23 de octubre a la noche no se rió un poco de sus compañeros que lo ocultaron en la campaña porque lo consideraban “piantavotos”.

-No digo que me reí, pero sí que sentí una satisfacción nada menor: “Yo, el peor de todos” no sólo gané la gobernación en 2007 cuando pocos lo creían, sino que a los cuatro años dejo mi cargo con muchos más intendentes de nuestro partido y, sobre todo, la fórmula gubernamental que me sucede está compuesta por dos miembros de mi gabinete. Me voy muy feliz.

-¿No tiene miedo de que le pase lo que le ocurrió a Iglesias con Cobos, que de a poco lo vayan olvidando o negando como ya lo olvidaron o negaron en la campaña?

-Yo aprendí en mi accionar político que las personas que tienen que tomar determinadas decisiones no siempre lo van a tener a uno en cuenta. Paco tiene que gobernar y lo juzgarán por su gestión y por sus decisiones.

Y con respecto a lo que ocurrió en la campaña, toda campaña tiene estrategias, pero aún así hay cosas que jamás se podrán ocultar. Nadie podía ignorar que la fórmula era parte de mi gabinete, nadie podía ignorar que el primer candidato a diputado nacional había sido parte de mi gabinete. Y esas cosas no necesitan ni decirse ni esconderlas porque eran parte de la realidad.

-¿Pero a usted lo escondieron?

-Por más que así se hiciera….

-A Cristina la mostraron hasta el hartazgo y a usted no.

-Yo estuve siempre con ellos. Cada uno cumplió un rol. Y yo en esto siempre digo que hay que ver los resultados. Y los resultados indican que ganamos.

Y es lo que nosotros queríamos. Y el sueño que yo tenía. Es en los triunfos donde uno siempre tiene que tener la mayor humildad. Y hoy en el triunfo yo estoy feliz y soy parte de los que decidieron la fórmula. En fin, estoy seguro de que Paco actuará con grandeza porque siempre lo conocí en la grandeza; y estoy convencido de que esa grandeza la tendrá siempre.

-¿Qué será de su futuro?

-No me he sentado todavía a planificar el 10 de diciembre, lo que me interesa hoy es el 9 ya que tengo que dejar todo bien, ordenado, que sea inolvidable el traspaso de mando.

Inolvidable porque me siento muy feliz que desde que recuperamos la democracia asuma el octavo gobernador. No es una cuestión menor. Esto me pone extremadamente feliz. De estos ocho gobernadores cinco han sido de mi partido, otra cosa para sentirme feliz. Además he tenido la suerte, que sólo tuvo otro gobernador peronista como fue José Octavio Bordón, de recuperar la provincia para el peronismo.

-¿Seguirá en política?

-A partir del 10 tengo muchas cosas para hacer. Puedo incorporarme al estudio contable con mi esposa. Además ejercí la docencia en distintas Universidades y en estos años en que ejercí la función pública he aprendido muchas cosas por lo que puedo dar asesoramiento. Además, seguiré haciendo política.

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