CELCO y su Faros FITAM: Apasionados por la calidad y la innovación

En una nueva recorrida por el Parque Industrial de Burzaco, en Almirante Brown, nos encontramos con otra historia de emprendedores. De sueños empujados con decisión y compromiso con la calidad y las buenas prácticas. La firma de la familia Sotro, apasionados por la innovación.
En su planta de Burzaco, en la calle Bahía Blanca dimos con el reponsable de producción, Facundo Sotro quien nos dio detalles de su pasado reciente, de la evolución de la firma y la marca, de sus procesos productivos y de las realizaciones que tienen en carpeta para el futuro inmediato.

CELCO es una empresa argentina fundada en 1983 cuya actividad principal es la fabricación de faros para el automotor para las líneas Citroën, Volkswagen, Renault, Peugeot, Fiat, Ford, Chevrolet, M-Benz, Seat, Alfa Romeo y Toyota.

Según cuenta Facundo Sotro, Gerente de Producción de la firma, en los comienzos, los productos de la empresa fueron conocidos bajo la marca DAPAF y años después, tras haber adquirido la marca FITAM, se constituyeron bajo ese nombre.

Con planta propia de fabricación, ubicada en el Parque Industrial de Burzaco, la compañía se destaca por contar con maquinarias propias de alta tecnología que le permite garantizar productos de alta calidad y performance.

“Nuestra misión organizacional es crecer día a día como empresa, no solo en infraestructura, sino también en tecnología y calidad, por lo cual realizamos constantemente innovaciones que nos han permitido alcanzar el liderazgo en el MERCOSUR y conquistar varios paises de otros continentes”, aseguran.

Actualmente, CELCO produce unos 600 mil productos anuales para el Mercado de países como Argelia, Turquía, Líbano, Túnez, Marruecos, España, Inglaterra y Portugal.

La historia de la empresa se remonta al trabajo realizado desde hace más de 28 años por Walter Sotro, quien trabaja con sus hijos con una importa siempre innovadora. “Nuestra empresa siempre se caracterizó por buscar el producto de mayor calidad del mercado. Hoy en día es un orgullo ver que en los repuestos te ofrecen original o Fitam, como sinónimo de calidad”, cuenta Facundo, en una tramo de la recorrida por la planta ubicada en Buenos Aires 2136, dentro del Parque Industrial.

“Años atrás, luego de una larga y buena relación con DAPAF, CELCO adquirió su matricería y la marca cuando ésta presentó quiebra. Durante años nos hemos posicionamos como una de las empresas más innovadoras por nuestra tecnología y nuestra política”, cuenta.

Es que a partir de su crecimiento, la firma tomó un rumbo que cambiaría su forma de producir y también de vender sus productos. “Desde siempre decidimos apostar a lo que no había en Argentina. Lo que nos permitió desarrollar siempre productos nuevos, esto es buscar las líneas de autos más modernos, realizar un análisis de cuánto andarán en la calle y claro, abocarnos a producir para esa determinada línea”, explica a modo de ejemplo. La misma condición de la marca DAPAF, se dio años después con FITAM; el sello comercial que actualmente llevan los productos de CELCO. “Quisimos diferenciarnos de los demás fabricantes, porque somos una opción nacional a lo que antes sólo había importado”, explica.

La compañía cuenta con matricería propia y maquinaria de última tecnología, que permiten diferenciarse por sus materiales y componentes. “Hizo falta incorporar distintos sistemas que no se empleaban usualmente acá, para dar ejemplo, por transferencia térmica o por un mecanismo de fricción. Así como sistemas modernos de sellado, para obtener la forma que uno ve luego en el faro terminado, con el reborde que da un encaje perfecto”, detalla.

Entre las incorporaciones más recientes, CELCO cuenta con una máquina metalizadora proveniente de China, que ahorra otro paso del proceso industrial y se hace dentro de la empresa.

La llegada al Parque

En 1998, la empresa desembarcó en el Parque Industrial, con muchas expectativas, provenientes de una zona residencial en Llavallol; la decisión de llegar al SIPAB, tuvo que ver con el anhelo de expandirse. Actualmente cuentan con una planta de fabricación y otra de productos terminados.

Así como en el desarrollo de la actividad productiva, la compañía decidió tomar el camino de “las diferencias”, a la hora de distribuir sus productos, se adentró por la misma senda. Tal vez porque la larga experiencia dentro del rubro, les proporcionó un “buen sentido” comercial. “En Argentina el rubro es bastante acotado y en cierta forma los fabricantes se han salteado pasos en la cadena de ventas, ésto es: el fabricante iba directamente al local, si bien la rentabilidad era un poco mayor, lo obliga a tener una cantidad muy grande de cuentas abiertas, vendedores y un sistema que les impedía tener una relación concreta con los distribuidores. Nosotros en cambio, solo comercializamos nuestra línea mediante distribuidores. Esto nos obligó a tener más cantidad de productos únicos en el mercado, para que exista el original o el nuestro; buscamos piezas que no se consigan ni en la Argentina ni en el exterior”, sostuvo el gerente de producción y agregó que “nos llevó dos años instalar la marca que es tan buena como la original. Hoy por hoy en algunos productos tenemos el 90 por ciento de la demanda del mercado”.

Respecto del nuevo esquema de sustitución de importaciones, desde la empresa coinciden en que “tenemos más beneficios, lógicamente cuanto menos se importe, más se elige nuestra marca”, sostiene, aunque señala que “por otro lado podemos vernos retrasados en el ingreso de materias primas, pero en general, el beneficio ha sido mayor”.

“Lo cierto es que actualmente nos volvimos más agresivos en la compra de materia prima, la que adquirimos directamente de sus países de origen”, señala y agrega a modo de broma, “lo cierto es que el mayor beneficio a la hora de exportar, es estar lejos de China”.

Otra característica de la empresa es su pujanza en el lanzamiento de productos nuevos: “En 2011, mantuvimos la ventaja respecto a nuestros colegas, con el lanzamiento de 12 productos en el año. Es una ventaja que nos enorgullece mantener; en algunos casos tenemos una serie de productos que se desarrollan en la empresa y algunos otros en el exterior –en China-“.

Asimismo, también en el último año, han crecido un 20 por ciento respecto de la planta de trabajadores, aunque en este sentido señala que “no somos una planta con muchos empleados, en total somos alrededor de 70 personas”.

Respecto de los proyectos en este 2012, Sotro, señaló que se encuentran en un “momento de un incertidumbre”. Pensamos ver cómo seguimos el año, si levantamos un poco la pata o asumimos nuevos riesgos”, reflexionó el gerente de producción de la empresa que cuenta con unos 300 productos diferentes, a lo que agrega que “la diversidad de productos que nosotros tenemos, pocas empresas los tienen. Esa es la fortaleza de CELCO”.

Ya con más de una década en el Parque, Sotro resaltó “la comodidad que implica estar en una zona industrial. Nosotros que estábamos en un área residencial, sabemos que de haber querido expandirnos, allí hubiera sido improbable. En cambio la ubicación del Parque es muy buena, por sus salidas y porque está dentro de todo, en una zona muy urbana, algo que la diferencia por ejemplo del parque en Cañuelas. Siempre compartimos, lo bueno que es que se haya generado, en torno al parque un corredor de comercios que se desarrollan específicamente para las necesidades de la industria, eso también nos ahorra demoras y dolores de cabeza”, concluyó.

En materia de normas de calidad, CELCO verifica también la certificación ISO 9001:2000, con TÜU Rheinald Argentina. Y en igual sentido, han obtenido importantes reconocimientos a nivel internacional, por su calidad, entre los que se destacan el galardón de la XXVII Convención Estrella Internacional a la Calidad Génova 2002, categoría Oro. También ha tenido una importante participación en exposiciones mundiales como la reconocida “Automechanika”, en sus ediciones celebradas en Argentina, Frankfurt y Brasil.

Un Sotro en el TC

El más joven de los Sotro, Leonel, es un destacado corredor y flamante campeón del TC Pista. El talento de Leonel, lo llevó a ser reconocido con apenas 22 año, por sus propios vecinos, en diciembre pasado cuando recibió una placa en reconocimiento a su brillante conquista deportiva.

El abanderado de Burzaco se consagró campeón en una de las categorías de automovilismo más importantes del país. Al ser reconocido el joven corredor había manifestado “una felicidad enorme, estoy muy agradecido a la municipalidad, a toda la comunidad de Almirante Brown, a toda la Comisión Mixta (del Parque). Es una inmensa alegría ser reconocido en tu lugar” y por aquel entonces había señalado el importante “apoyo del Parque”. “El auto es atendido por el equipo de Gurí Martínez, trabajamos conjuntamente con la gente de Almirante Brown en toda la imagen; como piloto del Parque, es un trabajo conjunto que se retroalimenta siempre y esperemos siga adelante”, señalaba el piloto.

La familia Sotro cuenta con una larga trayectoria en la mecánica y el mundo de los fierros. Leonel debutó como profesional en el 2005 en la categoría GT 2000, para luego pasar a la Formula Renault, transitar las pistas de Top Race y desembocar en la actualidad en el TC pista.

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