El presidente de la Cámara Marplatense de Publicidad en vía pública, Jorge Jalil, dijo este sábado que en el sector hay “preocupación” por la implementación del Código de Publicidad en todo el distrito ya que la norma “cada vez más restrictiva” generará perjuicios no sólo a los empresarios, sino también a los pequeños y medianos comerciantes que deberán retirar y reemplazar su cartelería.
A su entender, en pocos meses comenzarán a percibirse las consecuencias del “grave problema social” que generará la aplicación de la medida en forma “abrupta”. Y lamentó: “Trabajamos durante 40 años en una industria que creíamos seria y ahora nos tratan como si fuésemos traficantes de efedrina”. También opinó que el diario La Capital y la UCIP “están informando mal” por cercanía con el gobierno de Pulti. NUEVO CÓDIGO: INCERTIDUMBRE Y DESCONOCIMIENTO Mientras la municipalidad avanza con el retiro de marquesinas, principalmente, en la zona céntrica de la ciudad en el marco del período de adaptación al nuevo Código de Publicidad, el presidente de la Cámara Marplatense de Publicidad en vía pública, Jorge Jalil, afirmó este sábado que en el sector hay “preocupación” y una “gran tristeza”. “Estamos preocupados porque este Código es cada vez más restrictivo -fue nuevamente modificado- y entiendo que va a haber problemas muy serios para un montón de gente que estuvo 6 o más meses para pagar su letrero y ahora debe quitarlo y colocar uno nuevo”, explicó en declaraciones a Radio Nativa. A su entender, el punto en cuestión es que la nueva legislación haya entrado en vigencia en “forma apresurada”. “Estuve varias veces en Europa y con los miles de años de años que tienen esas latitudes, los carteles indicadores de comercios o lugares son más chicos pero así también hablan ellos, además de que tienen otra cultura y otro poder económico”, comentó. En contraposición, expuso: “Nosotros todavía gritamos y tenemos que aceptar que estamos en el subdesarrollo donde poco a poco, una mayor cultura y un mayor poder económico nos va a hacer hablar más bajo. Ahí entonces vamos a hacer carteles más chicos, más tranquilos. No digo que esté bien o que esté mal, pero sí que el Código, de golpe, va a traer gravísimos problemas sociales”. En ese contexto, el propietario de la Jalil Industria Publicitaria evaluó que de acuerdo a las recientes disposiciones, “de la cartelería actual, el 80% está por fuera de las nuevas normas”. “Yo creo que el gobierno municipal todavía no midió el problema y recién lo va a hacer cuando suceda algo, que será en uno o dos meses. Si todavía no sucedió nada es porque nadie sabe; los comerciantes no tomaron dimensión de lo que se viene”, advirtió. Para Jalil, ese desconocimiento es producto de “los grandes medios de comunicación, como el diario La Capital, están teniendo una actitud amistosa con el gobierno y por eso no están informando bien”. “Lo mismo sucede con la UCIP”, agregó. En otro párrafo, al referirse a los carteles instalados en vía pública, el empresario aclaró que “ya sabemos que tenemos que sacar los carteles” y comentó que en su caso particular, para estar “de acuerdo a la ley”, deberá quitar el “el 60% de mi facturación”. “Eso quiere decir que el esfuerzo que hice durante 40 años de trabajo ya no va a estar más; que tengo que achicar mi empresa y no se cuánto tiempo podré aguantar”, razonó. Y aseveró: “Tenemos mucha tristeza y amargura porque hay gente está trabajando en esto desde hace más de 40 años y creía que lo hacía en una industria seria pero ahora resulta que somos tratados como si fuésemos traficantes de efedrina”. Más adelante, si bien reconoció que “hay Códigos que tienen 50 años de antigüedad y evidentemente algo pasó”, insistió en que “no estamos preparados para hacerlo de esta forma tan de golpe”. “Este en un Código que debería instrumentarse, probablemente, en 5 años y no se si hasta en 10 años”, estimó. En ese orden, propuso como ejemplo lo que ocurre “en la zona de Güemes, donde la gente hace automáticamente los carteles más chicos”. Sin embargo, aclaró que “allí hay marcas más importantes que no necesitan poner usar todo el frente de su local para ‘gritar’ y llamar a la gente para que vaya a comprar”. “A eso se llega con el tiempo y con mayores recursos económicos”, resaltó. “PULTI NUNCA NOS RECIBIÓ, COMO SI FUÉSEMOS ENEMIGOS” Por otra parte, el máximo referente de la Cámara local de publicidad en vía pública lamentó que el gobierno municipal no haya tenido en cuenta las sugerencias de distintos actores del sector a la hora de confeccionar la ordenanza que regula la actividad. En ese sentido, pese a que reconoció tener “una relación de cariño con Pulti”, admitió que el Intendente Municipal “no ha llamado nunca a la Cámara” y “tampoco fue convocada la comisión que debía estar conformada por gente del comercio, de Urbanística y de la municipalidad, entre otros sectores”. Inclusive, aseguró: “Desde la Cámara varias veces hemos pedido una entrevista pero nunca nos recibió, como si fuésemos enemigos”. “He hablado con él y siempre que he podido le he dicho que hiciera esto pero en forma paulatina y consensuada. Quizás la municipalidad tendrá que dar algún viraje porque no van a poder sostener nada de esto. Yo creo que (los funcionarios) tienen buena voluntad y que probablemente crean que están haciendo una genialidad pero eso es una fantasía”, sentenció.
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