Tal como adelantó 0223.com.ar, la Unión del Comercio, la Industria y la Producción de Mar del Plata (UCIP) le reclamó hace pocos días al Ejecutivo local diversas modificaciones al nuevo Código de Publicidad. Este jueves, la entidad volvió a manifestar su preocupación ante la aplicación de la controvertida normativa.
En una gacetilla de prensa, desde la entidad se indicó que “desde la sanción de la Ordenanza que instrumentó el Nuevo Código de Publicidad a fines del año 2010 hasta la fecha la UCIP viene manteniendo reuniones con los funcionarios municipales responsables de la ejecución de la nueva norma. En dichas reuniones se han planteado diferentes puntos que preocupan a nuestros asociados, y que consideramos que sin alterar el espíritu de la norma, contribuirá una mayor facilidad en la implementación del nuevo código sin tensar las relaciones con los comerciantes”. A renglón seguido, la UCIP señaló que “muchas han sido las inquietudes receptadas por los funcionarios luego de estas reuniones, desde la extensión del plazo para retiro de las marquesinas, que inicialmente iba a ser idéntico al del retiro de la cartelería de vía pública, para llevarlo al 31 de octubre de 2012, hasta las últimas modificaciones introducidas por la ordenanza sancionada el pasado mes de julio. Algunas otras, aún no han sido tenidas en cuenta. Ya hemos logrado: mayores plazos para la adaptación del comercio; mayores alturas para colocar los carteles; mayores medidas de carteles para locales con frentes superiores a los 20 metros lineales; más carteles para los locales ubicados en esquinas o con frente en más de una cuadra; y que el sector comercial integre la Comisión Asesora de Publicidad Urbana, como principal sector implicado por la norma”. Por otra parte, se recalcó que “aún falta: liberar la altura hasta el límite de la edificación y no solo hasta los 5,80 incluidos en la última modificación; considerar también la ochava y no solo ambos frentes de los locales en esquinas; considerar los locales ubicados en las plantas altas de galerías, y edificios comerciales o mixtos; proporcionalidad de los locales con grandes frentes, ya que hay locales en nuestra ciudad con frentes mayores a los 50 metros o que ocupan cuadras y/o manzanas enteras y solo podrían colocar carteles de 6 metros por 1,40 metros; permitir colocar carteles frontales en las salientes de hormigón que forman parte del edificio; uniformar el tamaño de los carteles salientes y que no tapen a los frontales con alturas diferenciales; permitir insertar anuncios en las cortinas de enrollar para evitar grafitis; establecer plazos de adecuación diferenciales por zonas o anillos, para lograr que aquellos comerciantes con varios locales puedan programar las tareas y tener certezas en cuanto al orden de prioridades; y permitir la partición de la superficie y/o la inclusión de varios anuncios en la superficie autorizada”. Y se destacó que “la flexibilización de la rigidez de las medidas de alto y ancho de los carteles, con la equivalencia en la superficie a ocupar, permitiría la colocación de carteles a veces más armoniosos, de estructura vertical, redonda u oval que no alterarían la imagen que se pretende alcanzar. Si la reducción de la polución se alcanza con la limitación de tamaños y ubicación de los carteles, no alcanzamos a comprender el sentido que tiene regular también los textos de los anuncios. Esta circunstancia ocasionara a numerosas empresas limitaciones comunicacionales que van en desmedro del mejor desarrollo de sus actividades”. En ese sentido, se puntualizó: “La estructura edilicia de la ciudad no fue concebida para que a futuro rija un código como el promulgado, especialmente en materia de marquesinas que forman parte del plano original de la construcción, y que resultan incompatibles a los fines del objetivo publicitario del comerciante con el cumplimiento de la disposición”. “Entendemos que deben analizarse particularmente aquellas situaciones en las cuales la arquitectura preexistente impide compatibilizar el nuevo código con las exigencias de comunicación del comercio, y fundamentalmente dar certeza a los comerciantes en cuanto a la implementación y fiscalización del código. También hemos solicitado un reconocimiento al esfuerzo que implica para la actividad comercial la adaptación en tiempos tan perentorios de situaciones tan onerosas, estableciendo algún régimen de promociones, premios o compensaciones para quienes cumplan en tiempo con las condiciones exigidas con las modificaciones dispuestas. Las modificaciones logradas, si bien positivas, no comprenden la totalidad de nuestras peticiones, y observamos que incluso día a día surgen nuevas situaciones que deberían continuar siendo analizadas”, se añadió. Además, se manifestó que “más aún, reiteramos el pedido que la UCIP viene haciendo desde hace más de 10 años para la instrumentación en la ciudad de Centros Comerciales a Cielo Abierto, sistema que ha permitido en ciudades europeas recuperar el comercio local ubicado en calles y avenidas, y revalorizar y potenciar el desarrollo comercial de las localidades. Donde la adecuación de la cartelería al tipo frontal que propone el nuevo código es uno de los diversos aspectos a tener en cuenta”. “Por ello solicitamos nuevamente al Sr. Intendente y al Sr. Presidente del Honorable Concejo Deliberante, tengan en cuenta nuestra peticiones efectuadas continuamente y más aún las formalizadas en las presentaciones realizadas a ambos con fecha 11/07/2012. La entidad queda a disposición de las inquietudes de los asociados, para analizar nuevas situaciones y contemplar la posibilidad de plantear cuestiones no consideradas a fin de resolverlas en beneficio del conjunto”, finaliza el comunicado
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