Cayeron 114 milímetros y resurgió la esperanza entre los productores locales

Las cifras corresponden a la lluvia caída hasta las 21 de ayer en nuestra ciudad. Afirman que se perdió un 30 por ciento de la soja de primera, pero que el 70% restante puede recuperarse.
Las fuertes lluvias que azotaron ayer a la ciudad y al campo trajeron un alivio para los productores de la Región, quienes podrán recuperar parte de los cultivos castigados por la sequía de los últimos meses.

Pese a que las pérdidas para el maíz son mayoritariamente irreversibles, las esperanzas giran ahora en torno de la soja –especialmente la de primera-, que aún tiene grandes posibilidades de recuperación.

Según datos aportados por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las precipitaciones continuarán en los próximos días, para los cuales también se espera que bajen las altas temperaturas que afectaron enormemente a los cultivos del área núcleo.

“En total cayeron hasta el momento 114 milímetros y todavía puede seguir lloviendo”, afirmaron desde el SMN, pasadas las 21.

Estas lluvias se suman a la ocurrida el 24 de enero último, luego de varias semanas sin agua y con elevadas temperaturas provocadas por el fenómeno La Niña.

Freno a las pérdidas

En diálogo con DEMOCRACIA, el ingeniero Juan José Cavo, de INTA Junín, evaluó las consecuencias de las lluvias y aseguró que en el campo “hay un mayor optimismo”.

“Las lluvias significan algo muy importante, porque se dejan de producir pérdidas. Veníamos con un gran deterioro en los cultivos y esto alivia bastante a los productores”, afirmó el especialista y arriesgó que la soja de primera se recompondrá “en gran medida”.

“Si bien los rendimientos no van a ser como esperábamos antes de comenzar la temporada, hay muchas posibilidades de que los mismos no sean tan malos”, afirmó Cavo.

En cuanto a la soja de segunda, afirmó que aún no se pueden prever los rindes, ya que todo depende de cómo continúen las condiciones climáticas de acá a abril, fecha en la que comienza la cosecha.

“En la soja de primera hay un piso de pérdidas del 30 por ciento, por el retraso en la siembra. La de segunda empieza con el mismo piso, y de ahí en adelante, todo depende del tiempo de los próximos meses”, manifestó.

En relación al maíz, dijo que se perdió entre un 30 y un 40 por ciento y que “eso no se revierte”. Además, agregó que, en algunos casos, las pérdidas fueron “casi totales”.

“De todas maneras –agregó-, la soja es el cultivo más importante, así que con la lluvia hay un mayor optimismo respecto de la primera quincena de enero, donde todo era bastante trágico”.

Las pérdidas

en la Provincia

Previo a las lluvias de ayer, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), había estimado que por la sequía habrá una pérdida productiva de 9,5 millones de toneladas de maíz y soja, lo que representa una pérdida económica de 3.275,76 millones de dólares para la provincia de Buenos Aires. La cifra implicará para los productores una caída de ingresos por 1660 millones de dólares, mientras que el Estado nacional dejará de percibir en concepto de derechos de exportación un total de 982,25 millones de dólares. Además, la merma de ingresos se extenderá a los servicios que se prestan en el momento de la cosecha, los cuales dejarán de facturar unos 632 millones de dólares.

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