Entre la madrugada y la tarde de ayer, cuando se midió el último registro meteorológico en la Capital salteña había precipitado 7.3 ml, cifra que permite superar al menos parcialmente la escasez del líquido elemento en los pozos surgentes, principalmente del que se provee gran parte de los barrios salteños.
Los siete litros por metro cuadrado que se midieron en el Aeropuerto Internacional "Martín Miguel de Güemes" en el Servicio Meteorológico Nacional (dependiente de la Fuerza Aérea Argentina), permitieron además un alivio a la población salteña ya que provocaron la disminución de la temperatura en relación a los altos registros termométricos de las últimas jornadas. Ayer la mínima fue de 10 grados y la máxima de 15 grados, que obligó a la gente no solo a proveerse de paraguas sino también circular con abrigo.
La segunda lluvia ocurrida en lo que va de la temporada, otorga humedad a las serranías y grandes espacios verdes que rodean a la capital salteña, contribuyendo a que se eviten incendios proclives en esta época del año, debido al calor y los vientos.
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