El comedor estuvo custodiado por la Policía durante toda la tarde.
Aparentemente, habrían tenido un desacuerdo con los representantes de la cartera, por lo que decidieron no dejarlos salir hasta las 20 de ayer, amedrentándolos pero sin el uso de armas. Despúes se sumaron otras personas del barrio, que también tomaron un colectivo.
Finalmente, la situación pudo resolverse a través de una tarea de mediación, por lo que no fue necesaria la intervención de los grupos especializados de la Policía, que de cualquier manera armaron un operativo.
Desentendido
El secretario de Seguridad, Guillermo Pellini, contó que todo arrancó con una reunión de trabajo alrededor de las 11. “Eran tres representantes de Desarrollo Social con las dos referentes del lugar. Por un desentendido decidieron retener a dos de los funcionarios y dejaron ir a una de ellas, que es la que realizó la denuncia”, relató el funcionario, que fue en persona al lugar.
Según explicó Pellini, las dos “captoras” no utilizaron armas y sólo se impusieron por la fuerza física. “Contaron con ayuda de varias personas de barrio, que se sumaron a esta acción”, afirmó.
“Las dos mujeres no fueron detenidas pero quedaron a disposición del juzgado, ya que se abrió una causa por este tema”, detalló.
Al cierre de esta edición la situación se había tranquilizado, luego de una medición, que evitó una intervención policial mediante el uso de la fuerza.
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