Una causa que puede provocar un temblor

La Justicia de Córdoba no tiene casi condenas en hechos de corrupción de dirigentes de primera línea.

Si Luis Juez se enriqueció de manera ilícita, no lo hizo como senador nacional sino como intendente de la ciudad de Córdoba, por lo cual la causa de las supuestas cuentas debe ser tramitada en los Tribunales provinciales.

Si el expediente llegase al edificio de Tribunales II, las oficinas de barrio Güemes volverían a temblar, por enésima vez. Y también las del Palacio de Tribunales. No son lugares donde fluyan sin trabas los expedientes vinculados con la corrupción. En esos despachos, sigue habiendo muchos cultores de aquel apotegma con el que el ex magistrado Miguel Rodríguez Villafañe definió al fuero federal: "La Justicia es inflexible con los débiles y genuflexa con los poderosos".

Córdoba tiene escasísimos antecedentes de haber llegado hasta el juicio oral y público en casos de corrupción cuando están involucrados personajes de primera línea del poder, o que puedan llegar a tener poder, como sería el caso en cuestión.

Hay denuncias contra legisladores que hace meses y meses dan vueltas y vueltas por el Fuero Anticorrupción provincial. Cada día que pasa es uno menos que falta para la prescripción.

¿Cómo se comportará la Justicia cordobesa con el ex intendente y candidato a gobernador, que ya amenazó con iniciar juicio de destitución a los miembros del Tribunal Superior? Juez, con lógica jurídica, quiere que la causa venga a Córdoba. Mientras, deberá armarse de paciencia para que se demuestre de manera fehaciente si las cuentas que le adjudican le pertenecen o no.

En la espera, Juez incorpora razonamientos singulares a su verborragia. Estos días dijo varias veces que él tiene más autoridad para estar en contra de los Kirchner que sus colegas del heterogéneo arco opositor porque él fue kirchnerista y los conoce.

Juez fue kirchnerista, delasotista (comenzó en política con José Manuel de la Sota y fue funcionario), schiarettista (militó en el sector de Juan Schiaretti en la interna del PJ) y menemista (ocupó cargos en la gestión de Carlos Menem).

Lo concreto es que el razonamiento de Juez introduce un debate: ¿Quién tiene más autoridad para ser opositor a alguien? ¿El que estuvo en contra siempre o el que se alejó por determinadas circunstancias?

Cada uno escribe la historia desde el lugar que le queda más cómodo.

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