Una mujer de Catriló denunció a un joven de 27 años por el abuso de su hija de 11 años. El fiscal Mauricio Piombi lo demoró 48 horas y lo liberó aunque quedó imputado en la causa. Según la denuncia los abusos se venían cometiendo desde hacía unos dos años.
“Los abusos ocurrieron en la parte trasera de la vivienda, donde había una casilla. Posteriormente cuando la pareja se independizó y se fue de la casa de la denunciante a vivir a una quinta. Cuando la nena visitaba a su hermana el joven se aprovechaba de la menor”, comentó.
Según la denuncia, el joven “le tocaba la colita y se hacía tocar. Cada vez que ocurría esto le daba dinero, unos 4 o 5 pesos”.
La Policía hizo que un perito médico revisara a la niña. La pericia descartó la violación. “Nunca hubo acceso carnal”, aseguró la fuente policial que habló con El Diario.
La Unidad Funcional de Género de la Policía intervino en la causa. La asistente social Alina Olivero entrevistó a la víctima. “El relato de la nena fue breve y concuerda con los dichos de la madre que desde hace dos años viene siendo víctima. Que primero los hechos ocurrieron en una casilla y detrás de la donde convivían y posteriormente en la quinta”, indicó.
La nena contó que “no le decía dejate tocar y te doy dinero sino que la tocaba y después le daba plata”.
“El relato de la víctima no tiene signos de fabulación, es coherente y ubicada en tiempo y espacio”, concluye el informe pericial.
El fiscal Piombi ordenó la detención del acusado el 9 de febrero y lo liberó dos días después. Antes de dejarlo en libertad le iba a imponer una orden de restricción de acercamiento a la víctima pero no hizo falta porque el joven fijó el nuevo domicilio en la localidad de Pellegrini, en la casa de su madre.
Piombi le prohibió tener contacto personal con la nena o por cualquier otra vía que incluye teléfono, internet o cualquier otro medio.
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