En la Catedral homenajearon a las nenas del Santa María

En la Catedral homenajearon a las nenas del Santa María
El obispo les pidió a los papás que "hagan todo el bien que puedan en nombre de sus hijas".
Un año después el pueblo puntano volvió a unirse en el dolor, para sobrellevar la pérdida de las ocho víctimas del accidente de Zanjitas. En la misa que oficiaron ayer en la Iglesia Catedral en homenaje a las seis nenas y sus dos maestras, estuvieron los papás, directivos de la escuela, el Gobernador de San Luis, sus funcionarios y toda la comunidad, que quiso acompañar a las familias en el primer aniversario de la tragedia. La ceremonia fue presidida por el obispo de la provincia, Pedro Daniel Martínez, quien durante el sermón aseguró que “la vida no termina, se transforma. Volveremos a ver y a encontrarnos con nuestros seres queridos que ya partieron.” Además agradeció a los padres por ser “testimonio de fe y esperanza”.

La Catedral estuvo colmada de jóvenes de entre diez y doce años, quienes con lágrimas en los ojos recordaron y rezaron por las pequeñas Luz María Bianciotti, Paula Lucía Quiroga Morasso, Salomé Ana Paula Garro, Daira Rocío Mariani Manucha, Iara Melina Medero y sus maestras Jésica Sabrina Brancal y María Virginia Farías. Hubo chicas con el uniforme del colegio Santa María donde estudiaban las nenas, que también decidieron acompañar a los papás. Adelante, frente al altar, los familiares escucharon atentos la palabra de monseñor. También asistieron las autoridades del establecimiento educativo y el vicerrector de la Universidad Católica de Cuyo, Alejandro Guzmán. En la primera fila estaba el gobernador de la provincia, Claudio Poggi; junto al vicegobernador, Jorge Díaz; María Angélica Torrontegui, presidenta provisional del Senado; Teresa Nigra, ministra de Salud; y Marcelo Sosa, ministro de Educación. Otros de los funcionarios que participaron fueron el ministro de Vivienda, Eduardo D´Onofrio; la ministra de Medio ´Ambiente, Daiana Hissa; el ministro de Hacienda, José Luis Emer; el ministro de Inclusión Social, Federico Tula Barale; varios jefes de programas y subprogramas, y algunos miembros del Concejo Deliberante.

“La monótona sucesión de días que ordenadamente marcan los almanaques de todo el año, alguna vez es abruptamente interrumpida por un acontecimiento que conmociona. Así fue el trágico accidente de Zanjitas. Para nosotros, para todo San Luis y sobre todo para los padres y familiares de nuestros ocho angelitos, ha marcado un antes y un después en nuestras vidas”, dijo el obispo al comenzar la homilía. “¿Por qué Dios permite que pasen tan desagradables acontecimientos? Desde hace un año es inevitable pensar eso, al no escuchar las voces de quienes extrañamos, o al contemplar la silla vacía, que ocupaba cada una alrededor de la mesa familiar, o la cama que quedó vacía y que nadie puede reemplazar. Se necesita mucha humildad para aceptar incluso lo que no comprendemos ahora. Sólo Dios sabe el porqué”, aseguró monseñor.

“Hoy también recordamos a todos aquellos que en su momento no ahorraron esfuerzos para colaborar y ayudar, especialmente el gobernador y vicegobernador, Alberto Rodríguez Saá y Luis Pellegrini, que pusieron a disposición lo que la provincia podía tener. Y sobre todo al pueblo heroico de Zanjitas”, continuó el obispo. Además agradeció especialmente a los papás de las nenas por el testimonio de fe y esperanza. “A pesar de que su corazón está herido, siguen adelante en la vida. El dolor de ustedes también es nuestro”, dijo.

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