En diciembre de 2012, con más de 1.100 consultas, representaron un tercio del total de atenciones en la guardia. Coincide con las restricciones en la atención del sector privado.
Sin considerar los ingresos que registra el hospital a través de las ambulancias, las derivaciones o la cantidad de pacientes pediátricos, la guardia recibió más mujeres que hombres. Sobre 3.427 consultas entre el 1 y el 31 de diciembre, los médicos, técnicos, enfermeros y el resto del personal de las guardias asistieron a 1.811 mujeres y a 1.616 hombres. Aproximadamente 1.100 de esos pacientes se registró a través de alguna obra social sindical o prepaga, lo que representa más del 30% del total de asistencias del servicio.
La relación entre pacientes con obra social y los que no poseen cobertura pone cifras al reclamo formal de la dirección del hospital, que planteó una sobrecarga en el servicio a partir de la decisión de algunas clínicas de la ciudad de cerrar o restringir la atención por guardia.
Desde el punto de vista económico, sumar pacientes a los que se les puede cobrar, a mediano plazo tiene un efecto rebote que beneficia al hospital, ya que la Subsecretaría de Salud está obligada por ley a reintegrar un 70% del dinero que pagan esas obras sociales.
En lo inmediato, la realidad es que se requieren más insumos y personal. Según el mismo registro, fueron 110 pacientes diarios los que se asistieron en el centro de mayor complejidad de la provincia: 4,5 por hora, en un promedio sobre las 24 del día, cuando en realidad la demanda no es sostenida sino que se concentra en los horarios pico.
Dentro del total de pacientes con obra social, casi la mitad son afiliados al Instituto de Seguridad Social (ISSN), con 424 consultas; las obras sociales sindicales aportaron 211 pacientes de los gremios gastronómicos, ferroviarios, empleados de edificios, madereras, gaseosas y viajantes, entre otros. El resto corresponde a prepagas, como Swiss Medical, Medicus u Omint, que completan la cifra, aunque con menor participación.
Sin conflicto
Si bien el ministro de Salud, Rubén Butigué, aseguró en una entrevista publicada ayer en La Mañana que no existía ningún conflicto con las instituciones privadas que trabajan en la ciudad, en los últimos dos meses hay restricciones en la atención de las guardias externas.
A mediados de diciembre y tras una presentación en la que el director del hospital, Adrián Lammel dio cuenta de esa situación, la Subsecretaría de Salud confirmó que todas las clínicas están obligadas a ofrecer guardias externas las 24 horas e inició una investigación. Se trató de un relevamiento formal, con carta a las siete instituciones registradas en la ciudad, y se informó que la situación de una de ellas había pasado a estudio del departamento legal.
Según pudo constatar La Mañana, en la mayoría de los centros privados se garantiza atención las 24 horas, aunque en muchos casos sólo se asigna un médico a esa tarea. El Policlínico Neuquén, ubicado en el centro y a pocas cuadras del hospital, desde hace varias semanas mantiene la atención externa sólo de 8 a 20.
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