La subsecretaria de obras públicas, Mariana Rolando señaló que el año pasado se promulgó en el Concejo Deliberante una nueva ordenanza de uso de suelos pero ahora se está tratando de lograr la convalidación en la provincia, adjuntando documentación que se tiene que supervisar en varios organismos provinciales. “Hasta tanto no se convalide, seguimos con la ordenanza con la cual se trabajó durante todos estos años desde 1981”, expresó.
Recorriendo la ciudad se puede apreciar que se construyen edificios que no cumplen con la normativa y Rolando manifestó que se está trabajando para aplicarles una sanción y un saneamiento de lo que se excedió en metros para poder ser justos con aquellas personas que hacen las cosas bien y obviamente que por estar construyendo fuera de la regla, debe existir la sanción.
“En 2011 hemos tenido muchos proyectos de obra en regla y se ha trabajado muchísimo en lo que es reempadronamiento, que es cuando un edificio está construido desde ya hace años y no tienen planos por lo cual el propietario se ve obligado a poner en norma su edificio y a declararlo. Pero lo mejor y lo óptimo es que se construya en regla”, señaló la arquitecta.
Con respecto a la demolición, Rolando indicó que la figura del Código prevé una demolición muy compleja, sobretodo en altura porque realmente tiene que haber un equipamiento específico y un personal especializado que resulta muy costoso. “Queremos este año trabajar fuertísimo en la prevención y que en aquellos edificios puntuales que se han excedido en metros, se de la demolición del propietario o se castigue con una sanción económica adecuada porque ahora con estos cambios climáticos la gente empieza a entender el por qué se les exige que dejen el suelo libre dentro de una parcela”, indicó.
Con respecto a las sanciones, la secretaria subrayó que hay una serie de castigos severos para que realmente no sea justificable hacer metros de más. “Pero hay que diferenciar claramente entre una casa donde tal vez se hizo una habitación para un niño porque son una familia numerosa y no lo quisieron hacer de mala fe o porque realmente no tenían ni idea, de aquel inversor que hace un edificio y construye una o dos unidades funcionales de más. La jueza lo tiene en cuenta y nosotros como ejecutivo también”, dijo Rolando.
A partir de la nueva ordenanza las alturas serán diferentes de acuerdo a cuanto se está cercano del centro y sobre avenidas y calles simples también se difiere por una cuestión de anchos y de conos de luz sobre las mismas. El centro se amplía a Cabral y Pereyra y Mariano Acosta y Bozán. Luego se divide en dos áreas residenciales de una densidad media que son Sanguinetti y volcándose hacia el lado de Saavedra que trabaja con distintas alturas de 9 y 7.5 metros de altura. En la periferia se trabaja con una zona de baja densidad donde el tope es de 7.5 metros. La zona de Saladillo Norte se trabaja con 6 metros porque la idea es mantener un lenguaje para que no aparezcan torres o propiedades horizontales y edificios multifamiliares en las periferias cuando aún no hay pavimento y no hay servicios adecuados. “Se va a trabajar fuertemente en lo que es prevención y en el cumplimiento de la norma”, dijo.
Con respecto a la falta de carteles en las obras, Rolando indicó que en muchos de los casos es un ataque de vandalismo que se los roban y en otros casos quizá sea una prevención para que no se pueda controlar quien está construyendo esa cantidad de metros cuadrado, sin poder asegurarlo pero recordó que el colocarlos es una publicidad para el constructor y además la falta de los mismos está penada.
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