Castañón apoyará la protección de los glaciares

De esta manera, el diputado nacional de la provincia se encolumnará detrás del proyecto impulsado por Miguel Bonasso.

El diputado nacional Hugo Castañón acompañará el proyecto de ley presentado en forma original por la ex legisladora Marta Maffei en la próxima sesión que se celebrará en el Congreso Nacional y que se refiere a la protección de los glaciares argentinos. De esta manera, el rionegrino se encolumnará detrás de Miguel Bonasso.

La propuesta de Maffei se apoya en el artículo 41 de la Constitución Nacional que “garantiza el derecho a vivir en un ambiente limpio y sano e impone al Estado y por tanto también al Congreso, el deber de velar para que no sea afectado y especialmente, impone la obligación a los legisladores de tutelar la preservación de la naturaleza”.

En este marco, Castañón precisó que los glaciares deben valorarse y resguardarse “como ecosistemas que forman parte fundamental del entorno natural de nuestro país y que, a su vez, representan los reservorios de agua dulce más grandes para la humanidad”.

El legislador rionegrino entendió que la Cámara de Diputados debe comprometerse con la discusión del tema y anticipó que acompañará la posición de Bonasso “con su ley presentada de ‘Presupuestos mínimos para la preservación de los glaciares y del ambiente periglacial’”.

Asimismo, el hombre del radicalismo rionegrino se ocupó de comparar la propuesta de Bonasso con la impulsada por el senador Daniel Filmus, que presenta “cuatro puntos específicos ambiguos y dejan al área periglacial fuera de la norma. Los artículos modificados son el 1º, 2º, 6º y 15º de la ley originariamente de Maffei”.

Pobreza y contaminación

Otros motivos por los que Castañón considera que debe sancionarse de inmediato la ley “es que hay problemas muy graves que surgen alrededor del agua a nivel mundial y que no se debe permitir que se incrementen en Argentina. Algunos de ellos, son la interconexión entre pobreza y agua, ya que el 20% de la población mundial carece de agua suficiente y se estima que para 2025 esa cifra aumentará al 30%, afectando a más de 50 países. Otro dilema surge a partir de que la calidad del agua se está deteriorando debido a la contaminación doméstica e industrial, sumado esto, al incremento en el uso de fertilizantes y demás químicos en la agricultura que contaminan no sólo las aguas superficiales, sino también las napas subterráneas y, por último señala datos mucho más alarmistas, que consideran que debido al crecimiento exponencial de la población, los conflictos entre usuarios por el agua dulce irán en aumento a medida que se agrave su escasez”.

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