Los casos de influenza bajaron en un 73% del año pasado a 2010

Es notable la reducción de los casos de gripe respecto del año pasado. 2009 fue el invierno del terror. De los barbijos y el alcohol en gel. Este fue el año de las vacunas y de la consulta precoz. Dio sus resultados. Otras enfermedades respiratorias como bronquiolitis y neumonía se mantuvieron en los mismos números.
Parece haber pasado mucho más que un año desde aquellas imágenes increíbles de gente circulando por las calles o atendiendo comercios con barbijos. El temor a la pandemia de influenza del tipo H1N1 -primero conocida como gripe porcina y luego como gripe A- provocó terror e incertidumbre durante 2009 y nadie sabía cómo evolucionaría la enfermedad en el futuro. El invierno de 2010, crudo y extenso, sin embargo mostró una disminución impresionante en los casos de influenza. Los 5.038 casos del año pasado se contrastan con los 1.327 de éste, todos al 31 de julio. El informe proviene de la Dirección de Epidemiología municipal. La doctora María del Carmen Weiss detalló cifras de la evolución de otras enfermedades respiratorias, que se mantuvieron en un nivel parejo con el del año pasado.

Los casos "son los informados por el sector público y el sector privado, específicamente las clínicas", explicó las doctora Weiss. "Desde el principio de la temporada hasta el 31 de julio de 2009 se registraron 5.038 casos de influenza", mientras que a la misma fecha de este año los casos apenas llegaron a 1.327. Es decir, el 26,3 por ciento de afectados por el virus respecto de 2009. Son 3.711 casos menos, que equivalen a una disminución del 73,6 por ciento.

Para la Directora de Epidemiología, "la vacuna es una de las causas" de la disminución pero "las estrategias son varias". En primer lugar, la vacunación masiva en los grupos de riesgo: de 6 a 4 años y mayores de 65. "La otra es la importancia de recalcar que ante el primer síntoma, dolores corporales, temperatura en los 37 grados, hay que consultar al médico. Con estos síntomas, ante la consulta precoz, ya se medica". Otra estrategia tiene que ver "con las medidas de seguridad, de higiene, el lavado de manos, taparse la boca cuando está con tos o resfriado, usar un pañuelo descartable, o uno común pero nunca compartirlo, y si se está enfermo tener contacto con poca gente".

Desde la Dirección de Epidemilogía "se mantiene la vigilancia para ver qué es lo que está circulando en relación con los virus". Esa vigilancia se realiza "sólo a las personas con las formas más graves de la enfermedad y que se internan".

La doctora Weiss explicó que "dentro de la influenza hay distintos tipos: el A, B y C. Y dentro del A, el más difundido el año pasado fue el H1N1. El virus de 2009 era nuevo, no circulaba anteriormente", entonces "no se sabía cómo se iba a comportar ni cómo iba a responder la gente". Actualmente, el tipo de virus predominante -subrayó- "es el que produce las bronquiolitis".

Otro análisis que realiza la profesional es que "al haberse vacunado a la gente que podía adquirir la enfermedad, esto evita que ese virus siga circulando; por lo tanto hay menos virus".

Weiss resaltó que "lo que fue distinto el año pasado es que el virus de América del Norte y Europa fue el mismo que el atacó América del Sur. Y siempre la vacunación se realiza en relación con el virus del año anterior". Por eso siempre se produce "una vacuna del hemisferio sur y una vacuna del hemisferio norte". Sin embargo, "esta vez el virus era el mismo".

Aunque en Olavarría -aseguró la doctora- "no hubo este tipo de muertes", en el país "murieron embarazadas y bebés por influenza, lo que resultaba muy atípico".

En la ciudad en 2009 se registraron seis fallecimientos por gripe H1N1. La franja etaria "estuvo entre los 40 y 50 y mayores de 65". Este año, hasta ahora, no hubo muertes.

Otro número notorio del informe de Epidemiología: este año se vacunaron 27.882 personas en Olavarría. "Logramos que se vacunara el 90% de las embarazadas en el sector público y el 70% de los mayores de 65 años, sin contar los que lo hicieron a través del PAMI".

Bronquiolitis

y neumonías

El resto de las enfermedades respiratorias no tuvo casi variaciones respecto del año pasado. Se registraron 930 casos de bronquiolitis en 2009 contra 927 casos en 2010. "El pico de la bronquiolitis, que afecta a los niños más chicos especialmente, fue a fines de junio y principios de julio y coincidió con la influenza". Este año "hubo un aumento de casos antes, a fines de mayo. Después descendió y ahora está volviendo", en los primeros días de agosto.

En esta semana, apuntó Weiss, "hay un aumento en las dos enfermedades". Aunque parezca que pasado julio todo es más sencillo, agosto es un mes de alerta para las enfermedades respiratorias. "Por eso la vacunación siguió", aclaró la doctora. "Los virus circulan todo el año, no es que aparezcan en invierno. Pero en esta época, a partir de las condiciones climáticas, la gente está más adentro, hay más hacinamiento y menos ventilación y se propaga más".

Supuestamente, "quien tuvo H1N1 tiene inmunidad para este año, pero no se sabe cómo va a evolucionar el virus". De todas maneras la Directora de Epidemiología aclaró que "la vacuna es específica y hay varios virus contra los que no inmuniza".

Finalmente, las neumonías registraron 656 casos en 2009 y 659 en 2010, en una variación insignificante.

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