La búsqueda de la menor Sofía Viale (12 años) ingresó en la cuarta semana sin novedades sobre su posible paradero, a pesar de las distintas líneas de investigación que se han seguido.
Ayer, como parte de los operativos coordinado por la policía, el cuerpo de Bomberos Voluntarios de General Pico recorrió con una lancha los piletones que forman dos lagunas al sur de la ciudad. La tarea de los servidores públicos se inició antes del mediodía y se extendió hasta la tarde pero no arrojó ningún resultado para la investigación.
Según una fuente ligada a la causa, en reserva se manejan ciertos indicios que refuerzan la idea primitiva sobre el deseo de Sofía Viale de marcharse de su hogar. Esa hipótesis se ha tratado de profundizar, ante la presunción que un adulto o más podrían haber generado las condiciones para que la menor complete la fuga de su casa.
Ciertas declaraciones contradictorias del entorno de Sofía, sumado a silencios, han retardado la investigación que apunta a la posible fuga. Hasta el momento, tanto los rastrillajes en General Pico, como en provincias cercanas a La Pampa han arrojado resultados negativos: no se encontraron datos ni pruebas sobre el recorrido de la jovencita.
Representación.
Sí se pudo saber, que ayer se constituyó en la causa el abogado, Armando Agüero, que representará a los padres de Sofía y podrá tener acceso a los legajos. Además, hoy termina el "secreto de sumario" que la Justicia había impuesto en la audiencia donde se formalizó la investigación contra la abuela materna de Sofía Viale y la pareja de la mujer.
Ambos, fueron acusados de supuesto ocultamiento de la menor, por una serie de testimonios contradictorios surgidos horas después de la ausencia de Sofía y por algunos elementos incautados en el vehículo usado por la abuela. Más allá de esos indicios no se han sumado elementos que los comprometan más con la investigación.
Desvanecidas.
La movilidad social que la ausencia de Sofía había causado en General Pico parece haberse desvanecido. Durante los primeros de la investigación, vecinos de diferentes barrios marcharon por las calles de la ciudad en solidaridad con la desaparición de la menor.
Pero no ha pasado inadvertido que desde que los padres de Sofía se sumaron a las marchas, las movilizaciones se diluyeron y perdieron fuerza, hasta quedar reducidas a pocas personas.
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