El Superior Tribunal de Justicia del Chubut elevó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación el recurso extraordinario interpuesto por Crecencio Pilquimán, un miembro de la comunidad aborigen de Lagunita Salada, Gorro Frigio y Cerro Bayo.
Es que pese a que aún la Corte Suprema no ha decidido quién tiene razón en el litigio sobre la tierra, el abogado Eduardo Zabaleta pretende cobrar los honorarios que según la Justicia de Chubut debe pagar el miembro de la comunidad del paraje Cerro Bayo, ubicado en el departamento de Gastre.
En su reclamo, el letrado demandante argumenta que el beneficio de litigar sin gastos que oportunamente se acordó al citado campesino mapuche, no abarca los honorarios de la primera instancia judicial, que hipotéticamente ascienden a la suma de 13.520 pesos.
Por lo tanto, el mencionado profesional efectuó un embargo global que comprende a los animales, es decir, a casi la totalidad de los bienes que posee la familia Pilquimán.
POR LA TIERRA
La lucha jurídica entablada por Pilquimán se remonta a 2007, cuando este integrante de la comunidad mapuche interpuso un amparo a fin de impedir que la Provincia del Chubut, a través del Instituto Autárquico de Tierras, adjudicara a un estanciero --representado por Zabaleta-- 2.500 hectáreas en la zona que habita su familia en la región y que se reclama como parte del territorio tradicional de la Comunidad de Lagunita Salada, Gorro Frigio y Cerro Bayo.
Tres años después de interpuesta esta legítima defensa de sus derechos, sigue pendiente de resolución en la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
En la sentencia conocida en fecha reciente por los abogados de Pilquimán, el máximo tribunal del Chubut destaca “la escandalosa repercusión que pudo tener en la Comunidad Aborigen de Lagunita Salada, Gorro Frigio y Cerro Bayo la noticia que en el marco de la acción que persigue anular la decisión estatal que afecta su integridad territorial y compromete los derechos emergentes del Art. 75, inciso 17, de la C., y diversas disposiciones del Convenio N° 169 de la Organización Internacional del Trabajo, un abogado embargó todos los animales, único patrimonio de uno de sus miembros --el actor-- para garantizar el cobro de su acreencia”.
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