Caso Neumann: no creen que la exhumación sea una medida "razonable"

Caso Neumann: no creen que la exhumación sea una medida "razonable"
La abogada Dalila Pinacho, representante de la querella de Sandra Sachser, la viuda de Guillermo Neumann, manifestó sorpresa por el pedido de exhumación del cuerpo de la víctima y en diálogo con El Vespertino de Radio Seis, aseguró que no hay indicios serios para que se realice.

“La madre de Guillermo solicitó la exhumación pero nosotros no lo compartimos porque no hay una mínima sospecha para suponer semejante cosa. El único hecho que nos vincula con un problema en el cementerio fue que al momento del entierro, la esposa de Guillermo decidió hacer una sepultura determinada y la madre quiso hacer otra y eso generó conflicto. Para nosotros no existe ningún elemento que permita creer que esto es razonable”, relató.

“Realmente nos ha sorprendido muchísimo y quiero creer que esta medida drástica tenga un asidero razonable como para llegar a esto. Por otra parte, resulta extraño que la madre haya pedido la exhumación y se haya ido a Estados Unidos con su marido justo cuando se va a hacer. Me parece extraño todo esto”, añadió.

Pinacho explicó que desde un principio hubo grandes diferencias entre la madre y la viuda, que hiceron que se constituyan dos querellas por separado. Por otra parte, señaló que “Guillermo no tenía mucho trato con su mamá” y que “no tenían una relación demasiado frecuente”.

“Era un hombre sumamente tranquilo y honesto, de perfil bajo” definió y minimizó la hipótesis que lleva a pensar que el juicio de filiación que había iniciado y que finalmente se perdió, tuviera algo que ver con su muerte.

“La madre señaló a un hombre como el supuesto padre y esa persona se prestó voluntariamente a hacerse las pruebas que hizo el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia y que dieron negativo. Por ese motivo, la esposa de Neumann no impugnó el resultado, porque no había motivo para dudar”, sostuvo en diálogo con El Vespertino de Radio Seis y agregó que “uno tiene que seguir todas las pistas pero hay que tener seriedad para sostener determinadas imputaciones”.

El homicidio de Guillermo Neumann ocurrió el 26 de marzo a las 21 horas, en la puerta de la vivienda familiar, en el centro de El Bolsón. El Peugeot 307 del médico forense de 40 años ingresa al estacionamiento de la casa, de regreso de Bariloche donde se reunió con su madre. Su mujer desciende del automóvil y sus dos hijas de 3 y 5 años quedan en el asiento trasero. Cuando la mujer baja, el homicida mete parte del cuerpo dentro del vehículo para realizar el disparo fatal y huir dejando el arma rota en el lugar. Pinacho explicó que se estima que, al ser un arma antigua de caza -un pistolón de doble calibre que utiliza cartuchos 16/32-, el disparo hizo que el brazo golpee en el vehículo y caiga rota al piso.

“Lo que más nos confunde es el arma que se usó que es un pistolón de caza que fue cambiada por droga, y pasó de mano en mano en el mercado ilegal. Hemos logrado reconstruir su circuito hasta el día anterior a la muerte de Guillermo, sabemos en manos de quién estuvo el arma hasta ese momento y hay dos procesados por la compra venta, pero hay un punto en el que la investigación se detiene. Nosotros creemos que descubrir al asesino implica descubrir otras cosas y que habría muchos a quienes no les interesa que se conozcan las cosas que hay detrás de el arma” indicó.

Por otra parte, se refirió al hecho de que el homicida dejara una evidencia tan importante en el lugar del hecho y a la aparición de una campera en la zona. “Puede ser que no sea una persona experta o que quiso que lo encontráramos. Hay un ADN de una campera pero no da positivo con ninguno de los imputados. Eso no significa que necesariamente haya participado de la escena del crimen, también puede haber sido plantado”, evaluó y añadió que “no podemos suponer que el asesino pierde el arma y la campera... es poco creíble”.

Teniendo en cuenta esa situación, indicó que solicitaron que se realice una muestra de ADN de todo el personal policial y judicial que participó en la recolección de las pruebas dado que en ese accionar pudo haber sido contaminada. Por otra parte, comentó que pidieron una actualización del monto de la recompensa que en 2010 se fijó en 150 mil pesos que hasta el momento no dio resultados definitorios.

“No hay nada descartado en la causa; no podemos asegurar si el movil fue un homicidio por encargo, si fue un error y estaba dirigido a otra persona. Es una situación complicada porque es un médico de la policía de Río Negro y el arma que se secuestra, que se le rompe al asesino después que dispara, es un pistolón de caza de un solo tiro que fue obtenida a cambio de droga”, relató.

Finalmente, aseguró que les llama mucho la atención la “falta de compromiso social en El Bolsón”. “Es notable que nunca hubo un interés evidente ni políticamente correcto en este tema” expresó y rescató el desarrollo del proceso de investigación judicial -que lleva adelante el Juzgado de Instrucción de Ricardo Calcagno- en la que “no perdemos las expectativas”.

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