Este jueves se realizó en Tandil la jornada de alegatos de la defensa de los cinco imputados por el homicidio de Carlos Moreno. Pidieron la absolución de todos. El viernes se conocen los veredictos.
Los argumentos para la petición de la absolución de los tres militares se refirieron a que no se esgrimió en el debate ni en la acusación prueba directa en contra de sus representados.
También se aludió a la inconstitucionalidad y mensuración de la pena, a propósito de la perpetuidad planteada por la acusación. Y, cerrando, se entendió que de haber un fallo condenatorio debía imponerse la pena mínima y que se considere el arresto domiciliario.
Por su parte, el Dr. Daniel Arla también pidió la absolución de sus defendidos, los hermanos Julio Méndez, dueño de la quinta donde habría estado secuestrado Moreno, y Emilio Méndez, gerente en aquellos años del Banco Comercial.
En su argumentación, según explican en el Diario El Eco de Tandil, Arla comenzó planteando que el cambio de imputación de los hermanos Méndez, de partícipes secundarios a partícipes primarios, no se adecua con los hechos ocurridos, dado que no existe nada que demuestre que su participación fue con dolo.
En realidad, lo que planteó Arla, en una defensa mucho más consistente que la de los tres militares, que la relación de los Méndez en los hechos fue circunstancial, dado que su trato con el personal policial y militar era como cualquier vecino de Tandil.
En este sentido el defensor aclaró que la relación de Emilio Méndez con las autoridades militares era sumamente protocolar, por ser en ese entonces gerente del Banco Comercial de Tandil, y el contacto de Julio Méndez sólo fue por ser propietario de la chacra donde fue encerrado Moreno.
Finalmente, el defensor de los Méndez se refirió a algunos testimonios, específicamente al de Ana María Pozal y la escritora Stella Maris Bassi, a los cuales tildó de "vagos" y con "poca certeza".
La declaración de Pozal habría sido adelantada por diversas amenazas sufridas en los días previos al inicio del juicio. Este hecho desencadenó el encarcelamiento inmediato de los Méndez, y la revocatoria de la prisión domiciliaria de Julio Tommasi y Roque Pappalardo.
En esa oportunidad, Pozal -hija de la encargada del club ubicado frente a la chacra de los Méndez que funcionaba como centro clandestino- relató cómo se escuchaban los gritos de dos mujeres y un hombre que emergían desde el terror de ese lugar. Pero también, cómo ingresó luego al predio y vio desde la ventana elásticos de cama, cámaras de bicicleta que habrían sido usadas para amarrar a las víctimas y cables pelados conectados a un enchufe, signos evidentes de haber practicado allí la tortura.
Por su parte, Stella Maris Bassi, autora del libro "La piedra que late", sobre los casos de los desaparecidos en el centro de la provincia de Buenos Aires, declaró el viernes 17 de febrero. Ella relató que entrevistó a Petrona Pozal, madre de Ana María, quien le habría contado que en dicha propiedad los militares bajaban detenidos de sus vehículos, y que inclusive habría presenciado el asesinato de dos personas.
A todo esto, el abogado de los Méndez aclaró que nada de lo dicho por Bassi y Pozal estaba comprobado, y que en realidad era una especie de historia creada sobre el asunto.
El viernes a las 10 los cinco imputados tendrán la posibilidad de responder a las acusaciones, mientras que a partir de las 19 los jueces del Tribunal Oral Federal de Mar del Plata, Mario Portela, Roberto Falcone y Néstor Parra, darán su veredicto y sentencia.
A la par la Multisectorial por la Memoria, Verdad, Justicia y Alegría en Tandil realizará una serie de shows musicales. El festival iniciará a las 17 frente al Rectorado de la Unicén, desde donde se verá en pantalla gigante el modo en que se realiza el juicio.
Participarán Los Cocos, Planeta Frito, Los Nylons, Encías Sangrantes y Karamelo Santo.


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