Roxana González, inspectora del municipio de Morón y prima de Diego Spina -mano derecha de Martín Sabbatella-, fue detenida por pedir diez mil pesos de coima a un geriátrico. Fuentes del sabbatellismo afirman que su lucha contra la corrupción sigue siendo su emblema y que no habrá privilegios. Pero admiten que será utilizado para erosionar la imagen del candidato de Nuevo Encuentro.
Se viven semanas de definiciones políticas en la Provincia de Buenos Aires y Martín Sabbatella no está excento. El candidato a gobernador por Nuevo Encuentro espera la resolución de la Justicia para saber si finalmente podrá competir en las primarias adherido a la boleta de Cristina.
En las filas del sabbatellismo aguardan la resolución del juez federal en lo electoral Humberto Manuel Blanco con la seguridad de que será favorable. Pero mientras continúa esa espera, un escándalo en el municipio de Morón amenaza con colarse en su campaña.
La inspectora municipal Roxana González, prima del secretario de Gobierno Diego Spina, fue detenida por pedirle diez mil pesos a un geriático, a cambio de no hacer una denuncia por trabajo en negro. Al parecer, la dueño del hogar para ancianos citó a la funcionaria a un bar para hacer efectivo el pago. Pero en lugar de entregarle el dinero, la grabó con una cámara oculta.
González fue denunciada ante la DDI de Morón y fue detenida. Automáticamente quedó a disposición de la Justicia, y la causa fue caratulada como "tentativa de extorsión". En un principio, el juez Gustavo Robles rechazó un pedido de excarcelación, pero finalmente la Cámara terminó liberándola tras la apelación de sus abogados.
El problema para Martín Sabbatella es que su imagen, su prestigio y su crecimiento político estuvo siempre ligado a la transparecia en la gestión y a la lucha contra la corrupción. Ahora, la prima de uno de sus hombres de confiaza está acusada de pedir coima.
En diálogo con La Política Online, dirigentes de Nuevo Encuentro explicaron que se trata de un caso de corrupción como sucede en todos lados. "La diferencia que en Morón se combate. Y en este caso no habrá privilegios", aseguran.
"No es que se pone en contradicción con un mensaje o un discurso. Porque lo nuestro no es un discurso, lo nuestro son hechos. Nuestra gestión en Morón combatió la corrupción y los negociados que antes eran aceptados y avalados por Rousselot. Creamos la oficina anticorrupción. Es más: ya hubo casos como el de González, y se los investigó y se los desplazó del cargo", explicó un hombre cercano al diputado nacional.
Pero en el sabbatellismo saben que en plena campaña electoral habrá un costo que pagar. "En términos de afectación, puede ser que determinados sectores aprovechen para limarlo", admiten.

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