Caso Babilonia: sólo el dueño irá a juicio

Después de extender durante seis meses la investigación preliminar, el fiscal Carlos Ordás solicitó la apertura a juicio del "caso Babilonia" y acusó solamente a uno de los dos imputados.
Acusó al dueño del boliche, Eduardo César Ros, de abuso sexual agravado por acceso carnal en perjuicio de una menor de 16 años, y requirió el sobreseimiento por ese delito del relacionista público Juan Martín Barrera. En caso de que aquel sea condenado, en el juicio oral y público, podría recibir una pena de entre 6 y 15 años de prisión.

Si bien, de acuerdo al nuevo Código Procesal Penal, la investigación fiscal preparatoria no puede extenderse por más de 90 días, Ordás solicitó en este legajo una prórroga porque consideró que se trata de un asunto complejo. Por esa razón inició la investigación en abril -el presunto delito se cometió en la madrugada del domingo 8 de ese mes- y recién la concluyó ahora.

El fiscal le imputó el abuso sexual agravado a Ros, apodado "Chino" y dueño del boliche Babilonia, porque habría mantenido relaciones íntimas con una joven de 16 años, sin el consentimiento de ella. La versión oficial del relato es que el bolichero, de 32 años, le ofreció tragos gratis en exceso a la menor y, aprovechando que supuestamente estaba alcoholizada, abusó de ella en el domicilio de Escalante 546.

La adolescente, cuando declaró en la justicia, habría dicho, palabras más, palabras menos, que estando confundida o perturbada, se encontró con el imputado sobre ella, sin que hubiera aceptado. Por eso Ordás ubicó la conducta de Ros dentro del artículo 119 del Código Penal en la parte que habla de quien "abusare sexualmente de persona de uno u otro sexo cuando, aprovechándose de que la víctima, por cualquiera causa, no haya podido consentir libremente la acción, hubiese acceso carnal por cualquier vía".

En cambio, si bien en principio el fiscal tenía pensado acusar también a Barrera, de 24 años, a último momento dio marcha atrás. Para ello se basó en el testimonio de la otra menor de 16 años, quien admitió en el expediente que consintió el acto íntimo con el relacionista. Tanto él como Ros, durante la audiencia de formalización, al inicio del proceso, aseguraron que no abusaron de las chicas y que ellas estuvieron de acuerdo en ir desde el boliche hasta el citado domicilio.

La jueza de Control, Florencia Maza, notificó del pedido de sobreseimiento a la querella, quien puede oponerse y solicitar otras medidas probatorias. Durante este semestre, Maza les prohibió a ambos comunicarse con las víctimas, por cualquier vía, y acercarse a menos de 200 metros de sus viviendas particulares y del colegio céntrico al que concurren. A causa de esta situación, las menores dejaron de ir por un tiempo a la escuela y fueron asistidas psicológicamente.

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