Los productores de fruta se apostaron ayer, a la vera de las principales carreteras, para reclamar rentabilidad. Advirtieron que en el sector hay alarma y que, si no aparecen las soluciones, podrían producirse cortes de tránsito como los del año pasado.
La broma decía que, en el calendario anual de los fruticultores, las actividades básicas a desarrollar incluyen la poda, el raleo, el atado, la cosecha de la fruta y el tractorazo. Como todo chiste, tiene algo mentira, pero también de verdad.
De hecho, ayer los chacareros decidieron volver a las rutas de la misma forma en que lo habían hecho en el invierno de 2011, y para hacer el mismo reclamo al gobierno nacional: mejores condiciones de mercado, de forma que lo que obtienen por vender sus manzanas y peras sea más de lo que gastan por producirlas.
La cuenta es sencilla: por un kilo de manzanas, hoy los consumidores pagan 10 pesos. Sin embargo, por esa misma cantidad de fruta, el productor recibe 80 centavos. En el medio de la cadena de comercialización, las empresas y la AFIP se quedan con 9,20 pesos. Y lo peor es que producir un kilo de manzana cuesta 1,50 pesos, según los productores. Las cuentas no cierran de ninguna forma.
"El año pasado hablábamos de una rentabilidad inferior a los costos de producción... Bueno, este año la situación es peor", sintetizó ayer, a la vera de la ruta 22, el presidente de la Cámara de Productores de Río Colorado, Víctor Pardo.
A pocos metros, unos 130 productores se mantenían sobre las banquinas, al igual que 50 viejos tractores Massey Ferguson y 40 camionetas. Varios chacareros decían, a viva voz, que poco tiempo falta para que empiecen a pisar el asfalto y allí se queden hasta que la Nación les dé una solución.
--Si el problema sigue siendo la falta de rentabilidad, Pardo, ¿por qué el año pasado no siguieron la lucha?
--Porque estuvimos 12 días en la ruta y después vino una ayuda (un subsidio) que nos permitía llegar a la cosecha. Esto te diezma mucho cualquier manifestación. El productor, cuando tiene plata para trabajar, deja la ruta.
--Pero esa ayuda era un simple paliativo...
--Por supuesto. Era un parche, no una solución de fondo. Y al final hicimos lo que quería el gobierno: llegamos a la cosecha 2011/2012 para mantener la paz social. O sea, para que pudiéramos pagarle a nuestros proveedores, al obrero y a la AFIP. Y después de hacer esa transferencia de plata, no nos quedó nada; por eso ahora volvemos a la ruta.
--¿Hoy la fruticultura no es rentable?
--En estas condiciones, no. Tenemos el dólar a un valor que no nos permite exportar, por lo que toda la fruta queda en el país. Con semejante oferta interna, el precio cae tanto que es superado por los costos de producción.
--¿El valor actual del dólar no es competitivo?
--En absoluto. Tenemos un dólar totalmente irreal. Con este dólar, si no producís soja o carne, te morís.
--Pero el discurso oficial habla de "desojizar" la producción nacional...
--No, el Estado está "sojizando" el país. Le quita rentabilidad a distintas producciones para que todo el que pueda se vuelque a la carne o la soja, que es lo que más ingresos le genera. Es un sistema bastante perverso.
--¿Cómo se da rentabilidad a la fruticultura?
--Eso lo tiene que analizar el gobierno. Se puede hacer una quita de retenciones, una modificación del tipo de cambio, establecer un tipo de cambio diferencial, eliminar impuestos... Hoy, el principal socio de la actividad es el gobierno nacional: gana más por el IVA de la venta de un kilo de manzanas a los consumidores, que lo que obtienen los productores en el otro extremo de la cadena.
Víctor Pardo
"La gente está acorralada"
--¿Cómo sigue la lucha, Pardo?
--Lo de hoy (el tractorazo) fue algo puntual, pero el jueves (mañana) va a haber una reunión en Buenos Aires para buscar una solución. En base a las señales que recibamos, analizaremos los pasos a seguir. Estamos dispuestos a todo, porque la gente está acorralada entre la decisión de cerrar las tranqueras o salir a las rutas.
--¿Qué van a pedirle al gobierno nacional?
--Que ponga en funcionamiento un Observatorio de Precios que nos permita transparentar el mercado, ver a qué sector va la ganancia de la fruticultura y qué se puede hacer para salvar al productor. Y que tome decisiones, porque es lamentable que sigan desapareciendo productores.
Pablo Espósito
"Esto da pena"
Pablo Espósito viene de generaciones de productores de fruta, pero asegura que está "afuera del sistema", tal como otros productores locales.
"Mi abuelo y mi padre fueron chacareros, pero yo vivo de otra cosa. Tengo cinco hectáreas, que no dan para nada, por lo que hago labores en el campo y tengo el oficio de carpintero", contó, ayer, a la vera de la ruta 22.
El hombre no planea hacer la poda este año, porque para ello necesita más de 4 mil pesos por hectárea y, según dice, no los tiene. Lo mismo --aclara-- le ocurre a muchos otros.
"Si no se hace la poda, baja mucho la calidad. Pero bueno, no queda otra. Mi hija mayor, Paula, me dice que venda el campo, pero la más chiquita, Martina, me pide que no. Si lo vendo, no me compro nada. La situación da pena", confió.
Weretilneck: "Tenemos mucha bronca"
El gobernador rionegrino Alberto Weretilneck reconoció ayer que 2012 será "un año más en que el productor va a vender por debajo de los costos de producción", al tiempo que asumió el compromiso de trabajar para revertir este problema antes de que el sistema colapse.
El primer mandatario estuvo ayer, precisamente, en Río Colorado, acompañado por el vicegobernador Carlos Peralta. En la puerta del palacio municipal, tras entrevistarse con el intendente Carlos Pilotti, brindó un discurso a los productores minutos antes de que salieran para la ruta 22.
"Este año se perdió el 68% de la cosecha y, cuando todo indicaba que lo que quedó iba a tener precios acordes, eso no ocurrió. La problemática es estructural; es decir, que harán falta varias medidas para solucionarla", consideró el mandatario.
También dijo que confía en que el gobierno nacional podrá disponer cambios en algunas variables que hoy afectan a la fruticultura, entre las cuales mencionó el alto costo laboral, el valor del dólar, los bajos rendimientos por hectárea, la falta de precios acordes y la carencia de nuevos mercados, entre otras.
"Quiero que sepan que este gobierno está predispuesto a acompañar a los productores, para ver si podemos recuperar lo perdido. Tenemos un gran dolor y una gran bronca al ver que hace treinta años había diez mil productores y hoy no llegamos a tres mil", expresó el mandatario.


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