El dato surge de un muestreo a casi 400 personas. El nivel de fidelidad al comercio alimenticio trepa al 69%, y depende en gran medida de la cercanía al domicilio
Y pese a que en términos económicos la ciudad se caracteriza por la ponderancia del comercio minorista, los resultados de la investigación de campo arrojaron que los clientes locales optan más por el supermercado (49%) que por el almacén de barrio (15%).
Entre los objetivos del estudio, explicaron sus realizadores en un comunicado de prensa, aparecen la intención de conocer los hábitos de compra de los clientes consumidores de alimentos y la necesidad de determinar el uso del comercio electrónico como mecanismo de compra.
Además, el propósito de la investigación estuvo enfocado en reconocer las principales motivaciones e influencias a la hora de decidir el lugar de compra, como así también identificar la existencia de planificación en el proceso compra y el posicionamiento del canal de ventas.
Los resultados del estudio surgieron tras una muestra a base de 383 encuestados de ambos sexos, todos mayores de 18 años, con diverso nivel educativo y variadas ocupaciones.
El formato preferido por los consumidores para realizar habitualmente las compras es el supermercado. Le sigue, en orden de prioridad, la despensa, que es muy poco utilizada por los hombres. “Tienen mayor predilección por el supermercado asiático y la feria comunitaria”, se especifica en el informe.
Por su parte, las mujeres realizan las compras tanto en las grandes cadenas alimenticias como en las despensas de barrio.
En cuanto a la elección del comercio para realizar las compras, el 69% de los encuestados prefiere comprar en el mismo lugar. Se llegó a la conclusión de que la fidelidad está asociada principalmente a la cercanía. Sin embargo, los clientes que realizan compras en diferentes lugares lo hacen en función de los precios y las ofertas.
Entre los principales atributos valorados para seleccionar el negocio, los consumidores destacan: el precio, la variedad, la cercanía y por último la limpieza y estética; el estacionamiento, en cambio, es un atributo poco valorado.
Siguiendo el mismo análisis, los adultos entre 26 y 60 años priorizan el precio y los productos de oferta en mayor medida que otros rangos de edad. En cambio, los adultos menores y adultos mayores ponen mayor énfasis en la cercanía y la variedad de productos.
También se determinó que las compras son realizadas con una frecuencia diaria o semanal y sólo unos pocos realizan compras mensuales o quincenales.
Las mayor proporción se concreta en efectivo, sin embargo el 52% de los clientes manifiesta utilizar en algún momento la tarjeta de crédito, cuyo uso aumentó significativamente y modificó los días de compra, debido a las promociones realizadas por los bancos.
En relación a los medios de compra de productos alimenticios sólo el 6% indicó que compró alimentos a través de internet en el último año.
El formato de Súper e Hipermercado según el posicionamiento del cliente está asociado a amplitud de surtido, ofertas y precio bajo. Sólo el 15% lo encuentra como una opción de cercanía. La tendencia de expansión geográfica de las grandes cadenas de supermercado todavía no se ve reflejada en su posicionamiento.
La despensa en cambio está asociada claramente a un formato de cercanía, en segundo lugar la atención personalizada pero muy distante con un 23%
En general los clientes otorgan mayor puntaje a las empresas que en promedio tienen precios más bajos sobre aquéllas que solo poseen productos de oferta o realizan acciones con tarjeta de crédito y débito. Al darle un mayor puntaje a la cercanía, la disponibilidad de estacionamiento pasa a un segundo plano.
Por último, el aumento de precios es un aspecto que los encuestados resaltan como algo que les llama la atención al realizar las compras.
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